España nunca había tenido tantos universitarios de fuera como ahora. En el curso 2024-2025 se matricularon 220.809 alumnos de nacionalidad extranjera, el 12,1% del total, y los de grado y máster se han más que duplicado en apenas una década.
El reparto, eso sí, va por barrios. En Extremadura estudiaban en ese curso 607 entre grado, máster y doctorado, apenas el 3% de su alumnado y la proporción más baja de todas las comunidades autónomas, según el informe Datos y cifras del Sistema Universitario Español 2025/26, del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
En números absolutos solo La Rioja, con una universidad cuatro veces más pequeña, se queda por debajo. Y mirar a los vecinos es toda una revelación: en Castilla y León, el 11,8% de los alumnos de grado es extranjero; en Andalucía, el 4%.

El agujero está en el grado y en el máster. Los 244 extranjeros que cursaban una carrera en la región son el 1,4% del alumnado, cuando la media nacional es del 7,2% y Navarra, por ejemplo, llega al 14%. En máster, 91 alumnos. Un 4,3%, en una comunidad que oferta casi 2.000 plazas cada curso y en un país donde casi tres de cada diez estudiantes de máster vienen de fuera. Extremadura cierra la tabla en los dos niveles.
No es por el coste
En este nivel el decorado cambia. La Universidad de Extremadura (UEx) tenía 272 doctorandos extranjeros, el 24,4% del total, punto y medio por debajo de Madrid y por encima de Murcia, Aragón, Asturias o Canarias.
En la región hay más extranjeros haciendo una tesis que cursando una carrera, y casi la mitad de sus alumnos de fuera están en el doctorado.
Sitio hay. Extremadura es la comunidad con la ocupación más baja de las plazas de grado en la universidad pública. De las 5.201 ofertadas en 2024-2025 se cubrieron 3.960, el 76,1%, frente al 94,4% de media nacional. Más de 1.200 asientos vacíos en el curso de referencia.
Y el precio no parece el problema. El crédito de grado cuesta en Extremadura 14,2 euros de media, por debajo de los 15,4 del conjunto del país. Alojarse tampoco sale caro: una habitación ronda los 250 euros al mes en Badajoz y los 260 en Cáceres, frente a los 425 de media en España (ver artículo de LA PORTADA DE EXTREMADURA en el enlace).

¿Es por la falta de oferta privada?
Hay otro rasgo que distingue a Extremadura: es una de las cinco comunidades sin universidad privada presencial, junto a Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha y La Rioja. Las cinco están por debajo de la media en alumnos extranjeros.
Las privadas pesan, y mucho. En el curso 2023-2024 reunían a uno de cada tres universitarios extranjeros de España en las universidades presenciales, con apenas uno de cada cinco matriculados.
Cantabria y Navarra, líderes de la clasificación, lo ilustran. Sus universidades públicas tenían ese curso unos 600 extranjeros cada una, prácticamente los mismos que la UEx. La diferencia la ponen las privadas: la Europea del Atlántico sumaba 2.371, casi todos en máster, y la de Navarra, 4.052. En Castilla y León, más de la mitad estudia en centros privados, sobre todo en IE University, en Segovia.
Tampoco es una regla fija. Andalucía y Galicia apenas tienen extranjeros en privadas y aun así duplican la proporción extremeña; el País Vasco y Canarias, con tres privadas presenciales cada una, siguen en la parte baja. Con la enseñanza a distancia la cuenta tampoco sale igual: la Universidad Internacional de La Rioja tiene más de 25.000 alumnos extranjeros, pero estudian en línea y su gasto apenas repercute en Logroño.
La primera privada extremeña ya tiene luz verde. La Asamblea aprobó en octubre de 2025 el reconocimiento de UNINDE, respaldada por Global Academic Network, con centros en Estados Unidos, Portugal, Chile y Perú, aunque ha retrasado sus grados presenciales al curso 2027-2028.
Pero mejor no inflar expectativas. Si su campus llegara a los 2.000 alumnos previstos y uno de cada seis fuera extranjero, como en la media de las privadas presenciales, Extremadura rondaría el 4%. Seguiría a la cola.
Impacto económico
El estudio “El impacto económico de los estudiantes internacionales en España, 2026”, patrocinado por el ICEX, calcula que más de un millón de estudiantes internacionales dejaron 8.316 millones de euros en la economía española en el curso 2023-2024, en torno al 0,55% del PIB.

La cifra tiene letra pequeña, pues incluye escuelas de español, programas Study Abroad y auxiliares de conversación. Lo que corresponde a grados, másteres y Erasmus+ ronda los 5.360 millones. Cada alumno extranjero de máster aporta de media 25.493 euros; cada uno de grado, 17.885. Por cada euro que pagan por su formación, además, gastan otros 1,27 en alquileres, bares, tiendas o transporte.
El informe no baja al detalle regional. Aplicando a Extremadura los parámetros que usa para la universidad pública (matrícula y 1.509,50 euros al mes de gastos de vida), sus estudiantes extranjeros de grado y máster, más los que llegan de intercambio, dejarían unos 8 millones de euros al año.
Es una aproximación, y probablemente generosa, porque vivir en Cáceres o Badajoz cuesta menos que la media que recoge el informe del ICEX. Pero sirve de escala: la región tiene el 1,1% de los universitarios españoles y se queda con algo menos del 0,2% de ese impacto.
¿De dónde vienen? El último curso con desglose por países, el 2023-2024, dibuja un perfil claro. Casi la mitad de los extranjeros de la UEx eran latinoamericanos (294 de 601) y un tercio, de la Unión Europea (202). Por países manda la vecindad, ya que Portugal encabeza la lista de matriculados con 135 alumnos, muy por delante de Ecuador (64) y Brasil (37). Es justo el espacio hispano-luso y latinoamericano en el que dice querer moverse UNINDE.

Salen más de los que llegan
Con los intercambios pasa algo parecido. En el curso 2023-2024, 359 alumnos de grado y máster de la UEx se marcharon al extranjero con programas de movilidad como Erasmus+, y por esa vía llegaron a Extremadura 306 estudiantes, con México (110) e Italia (70) a la cabeza.
Y eso que las llegadas incluyen a los doctorandos y las salidas no: en grado y máster, la brecha es, si acaso, mayor. La región envía más de lo que recibe. España, justo al revés: acogió a 63.624 estudiantes de intercambio y envió a 44.295.
Sin embargo, el viento sopla a favor. El propio informe del ICEX recuerda que Reino Unido, Canadá, Australia, Estados Unidos o los Países Bajos han puesto trabas a los estudiantes extranjeros y que España tiene ante sí “una ventana de oportunidad”. En ese contexto, Extremadura tiene plazas libres, matrícula barata y alquileres de los más asequibles del país. Le faltan, de momento, los alumnos de fuera.
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