Llega el momento de hacer la Declaración de la Renta, y con gran pompa y boato, desde la Hacienda y las Haciendas (la nacional y las autonómicas) se nos anuncia cuánto dinero van a devolver y que la mayoría de las declaraciones nos saldrán positiva. Eso quiere decir, ni más ni menos, que Hacienda nos ha tomado prestado, sin pedir permiso ni pagar interés alguno, un dinerito de nuestro sueldo, que nos devuelve al cabo de los meses.
¿Y cuánto se paga (contando lo que ya se ha pagado por las retenciones mensuales)? Pues depende de dónde viva usted. Porque resulta que no todos los españoles somos iguales ante la ley del IRPF.
Por ejemplo, si usted vive en pareja, tiene un hijo mayor de 3 años y menor de 25 y los ingresos familiares son de 30.000 euros brutos (alrededor de 22.000-23.000 netos), pagará de IRPF 4.335 euros si tiene domicilio fiscal en Extremadura, que se reducen a 4.152 euros si su domicilio fiscal está en Madrid.
Pero, ¿cómo puede ser eso, si el impuesto es nacional? Por dos factores, que lo hacen nacional, pero menos. Uno es que hay dos regiones, Navarra y País Vasco, que por añejos privilegios forales van a su bola, tienen su propio impuesto y su propia ley.
El otro es que, merced a las presiones de los nacionalistas catalanes desde los tiempos de Felipe González, los sucesivos gobiernos, para asegurarse eso, el gobierno, fueron cediendo tramos del IRPF a las Comunidades Autónomas. Además, esa cesión (del 50% hoy por hoy) lleva aparejada la capacidad normativa, es decir, la capacidad para modificar el impuesto.
El límite es que es modificación no altere el carácter progresivo del impuesto, esto es, que a nadie se le ocurra, por ejemplo, que las rentas de más de 60.000 euros paguen menos IRPF que las de menos de 20.000 euros.
De ahí las diferencias, puesto que cada Comunidad Autónoma puede ‘retocar’ los tramos hasta cierto punto, lo que afectaría a la mitad del impuesto. En general, los gobiernos regionales han optado por otra fórmula, la de establecer deducciones y bonificaciones de lo más variopintas, desde las que se aplican por llevar al gato al veterinario hasta las que se dan por arreglar la fachada.
El resultado ha sido un IRPF con cientos de deducciones y bonificaciones, dependiendo del lugar donde vivas, un tremendo lío que, en palabras de los propios técnicos de la Agencia Tributaria, hace que la ley del Impuesto de la Renta española sea la más complicada del mundo, y de las más ineficaces, por lo que abogan por hacer tabla rasa y dejar la ley simplemente en tramos, sin deducciones ni bonificaciones ni exenciones, y luego que cada gobierno dé las subvenciones o ayudas que considere.
Porque, además, la eficacia de todas esas deducciones, etcétera, es más que cuestionable. Pongamos el caso extremeño: se calcula que las rebajas propias sumarán 17 millones de euros. ¿Es mucho? Pues si se tiene en cuenta que se van a presentar 582.000 declaraciones, resultaría que cada contribuyente extremeño se estaría ahorrando de media unos 30 euros al año. Ustedes juzguen. Y, conste, Extremadura no es de las que ha complicado más el impuesto, al contrario.
¡Vente pa’ Madrid (o pa’ Euskadi)!
Por esa complejidad de cientos de bonificaciones o deducciones, en este artículo se ha decidido obviarlas (sería imposible ir a cada situación particular, ya que habría que hacer más de 300 simulaciones por cada tramo de renta y por cada región).
Nos hemos quedado así, en el caso referido: pareja, con un hijo de entre 3 y 25 años. Sólo obtiene ingresos uno de los miembros de la pareja, que tiene 40 años.

En el cuadro tenemos, en la primera columna, lo que se paga de IRPF con un sueldo bruto de 17.000 euros, esto es, 15.800 euros netos. El IRPF, como se ve, es mínimo (sumamos tramo regional y nacional, este último, común a todos menos a navarros y vascos).
Madrid y Valencia aplican un tipo 0% a estas rentas bajas, con lo que sólo se paga el tramo nacional, de 45 euros. En el País Vasco, con su ley propia, la tasa es cero.
Extremadura, con 83 euros, estaría en la media, por detrás de una decena de regiones, sobre todo Navarra, que pega un sablazo de 170 euros a las rentas bajas.
Si pasamos a la renta media-baja, 30.000 euros brutos, es decir, unos 23.500 netos anuales de ingresos familiares (el tramo donde se encuentra la mayoría de contribuyentes) la posición de Extremadura no varía demasiado, sigue en la media, con una decena de regiones por delante.
Aquí Cataluña desbanca a Navarra como la que más aprieta, con un IRPF de 4.558 euros. En el otro extremo, Madrid es la que menos cobra, 4.152 euros, casi 200 menos que Extremadura.
Si damos ahora otro saldo, hasta los 45.000 euros de sueldo bruto (unos 32.000 euros netos) un poco por encima de lo que se considera como una renta media en Extremadura (30.500 euros por hogar), aquí la cosa se pone seria.
La Comunidad Extremeña avanza en el ranking y se coloca como la segunda donde más IRPF se paga, con 9.236 euros, sólo por detrás de Navarra, donde se pagan 450 euros más.
En el otro extremo, los madrileños pagan 800 euros menos que los extremeños, y los vascos 1.100 euros menos que los habitantes de la Comunidad Extremeña.
Y llegamos así a las rentas medias-altas, las que van hasta 60.000 euros brutos, o lo que es lo mismo, 41.500 netos por familia.
De nuevo, Navarra marca el máximo, con 15.300 euros, pero Extremadura no se queda atrás, con 14.804, en segundo lugar. En el otro extremo: los de siempre, País Vasco, donde se pagan 2.200 euros menos de IRPF que en Extremadura, y Madrid, donde se pagan 1.000 euros menos que aquí.
¿Y si hubiera deflactación?
Imagine ahora que el Impuesto de la Renta es justo, es decir, que tiene en cuenta la situación real del contribuyente. Cuestión básica para que esto sucediese es que hubiese deflactación, es decir, que los tramos del IRPF se hubiesen adaptado a la subida de la inflación desde que se instituyeron hace una década.
En este periodo, el IPC ha crecido un 30% y los sueldos un 26%. Es decir, a efectos reales, quien haya tenido una subida media de sueldo gana menos que hace diez años.
Cuestión previa: Si quiere una explicación completa de qué es la deflactación, la encontrará en este artículo https://www.laportadadeextremadura.com/economia/no-deflactacion-trampas-en-calculo-ipc-hacen-seamos-cada-vez-mas-pobres_2720_102.html
Bien, apliquemos la deflactación a las rentas que hemos simulado anteriormente y veamos qué ocurriría en Extremadura.

Una renta media de 17.000 euros hoy equivale a 13.000 euros de hace diez años, cuando, como se ha dicho, se impusieron las tablas del IRPF.
Por tanto, para mantener el equilibrio aplicando la deflactación, esto supondría que tendría que pagar cero euros, en lugar de los 83 euros que va a pagar. Vale, no es mucho.
Pasemos al siguiente escalón. Un sueldo de 30.000 euros de hoy equivale a 23.000 euros de hace una década. De este modo, aplicando la deflactación el IRPF debería ser de 2.340 euros. ¿Cuánto paga esa renta media-baja hoy día? Un total de 4.335, es decir, 2.000 euros más de lo que le correspondería.
Si usted está en ese tramo sepa que debería estar cobrando casi 200 euros más al mes, que se queda Hacienda.
Seguimos. Una renta media, de 45.000 euros brutos por hogar, equivale a una renta de casi 35.000 euros de hace una década. Aplicando el cálculo anterior, esta familia extremeña debería pagar 5.850 euros, pero paga 9.236 euros. Es decir, 3.386 euros de más. Esto es, las rentas medias deberían ingresar casi 300 euros más al mes.
Vayamos con el último escalón, el de los salarios medios-altos. Los actuales 60.000 euros equivalen a 46.000 euros de hace una década, por lo que, si se hubiesen adaptado las tablas a la inflación deberían pagar de IRPF 9.600 euros y no los 14.800 que pagan ahora. Hablando en plata, deberían recibir 415 euros más al mes, que se queda Hacienda de manera injusta.
Recuerde esto cada vez que se hable de subida de sueldos: cuando le suben, usted gana algo más, y seguramente lo merece. Pero Hacienda se queda con una parte de esa subida de manera injusta, cerrando los ojos intencionadamente a la adaptación de las tablas del Impuesto de la Renta a la realidad. Al final, usted tiene menos poder adquisitivo, pero hay ‘récord de recaudación’.
Aclaración, este problema no es de Extremadura, es de España, porque afecta a todas las regiones menos a las forales.
Añadir La Portada de Extremadura como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.