Sánchez, bajo fuego cruzado por Ceuta: la oposición y sus socios cuestionan su versión sobre Marruecos

Feijóo le acusa de «deslealtad», Abascal de encubrir a Rabat, Junts le ve «inhabilitado» y Sumar sostiene que exonerar al país vecino «no es creíble»

03 de septiembre de 2026 a las 22:44h
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados. / EP
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados. / EP

La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso para explicar la crisis de Ceuta ha evidenciado este jueves las profundas diferencias entre el Gobierno y buena parte de la Cámara sobre el papel desempeñado por Marruecos en la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio.

Las críticas no han procedido únicamente de PP y Vox. También Sumar, Junts y ERC han cuestionado las explicaciones del presidente, que mantiene que por ahora no existen pruebas concluyentes para atribuir a Rabat la organización de los acontecimientos y defiende que España no puede desencadenar un conflicto diplomático con un país vecino sin disponer de datos sólidos.

El debate ha dejado así a Sánchez sometido a un fuego cruzado de argumentos muy diferentes. Mientras PP y Vox han elevado considerablemente el tono contra el presidente, los socios parlamentarios han cuestionado tanto la respuesta del Ejecutivo como su resistencia a señalar responsabilidades marroquíes.

Feijóo: «Tanto desprecio a Ceuta es ofensivo»

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado a Sánchez de ser «desleal» con los intereses españoles y ha censurado que haya transcurrido más de un mes desde la crisis sin que el presidente haya visitado Ceuta.

«Tanta palabrería y tanto desprecio a Ceuta es ofensivo», ha afirmado Feijóo, que ha rechazado la imagen de normalidad que, a su juicio, pretende transmitir el Ejecutivo.

El presidente del PP ha sostenido que la ciudad continúa sufriendo las consecuencias de lo ocurrido y ha reprochado al Gobierno su gestión tanto de la frontera como de las relaciones con Marruecos.

Feijóo ha cuestionado especialmente que Sánchez haya defendido que no existen pruebas suficientes para responsabilizar a Rabat y ha asegurado que parece que «el único socio leal» que encuentra el presidente en esta crisis es Marruecos.

También ha criticado que Sánchez haya revelado ahora que la embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, fue convocada por Exteriores el pasado 21 de agosto sin que aquella actuación diplomática se hiciera pública.

El dirigente popular ha vuelto además a reclamar responsabilidades por la gestión de la crisis y ha asegurado que, si hubiera estado al frente del Gobierno, habría cesado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y habría acompañado al Rey en una visita a Ceuta.

Abascal acusa a Sánchez de «encubrir» a Marruecos

Mucho más lejos ha ido el presidente de Vox, Santiago Abascal, que ha reiterado sus acusaciones de «traición» contra Sánchez y le ha llegado a calificar de «embajador» de Marruecos y «virrey de Al Andalus».

Abascal sostiene directamente que España sufrió un «ataque de guerra híbrida» procedente de Marruecos y ha exigido al presidente que explique quién estuvo detrás de la entrada masiva si el propio Gobierno ha utilizado anteriormente el concepto de ataque híbrido para referirse a la crisis.

«¿Quién nos atacó?», ha preguntado desde la tribuna.

El líder de Vox ha acusado a Sánchez de «encubrir al invasor» y ha cuestionado que pueda afirmar al mismo tiempo que desconoce exactamente qué sucedió y que no existen elementos suficientes para responsabilizar a las autoridades marroquíes.

Vox ha vuelto a reclamar medidas contra Rabat, entre ellas la suspensión del Tratado de Amistad entre España y Marruecos, la retirada del embajador español y una revisión de las relaciones entre la Unión Europea y el reino alauí.

Sumar tampoco cree la versión sobre Marruecos

Especialmente significativa ha sido la posición de Sumar, socio del PSOE en el Gobierno. Sus portavoces han reprochado a Sánchez haber reaccionado «tarde» ante la crisis y han dejado claro que tampoco comparten la tesis de que no pueda atribuirse responsabilidad a Marruecos.

Los diputados Enrique Santiago y Aina Vidal han sostenido que lo ocurrido a finales de julio «nada tiene que ver con las mafias» y que los indicios apuntan hacia el país vecino.

«Defender otra hipótesis no es creíble», han advertido.

Vidal ha acusado además al Gobierno de mantener una «política de apaciguamiento» con Rabat que, en su opinión, no ha dado resultado.

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Bancada del Gobierno y el Grupo Socialista en el Congreso. / Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

Sumar también ha planteado diferencias con Sánchez respecto a qué hacer ahora con las personas que permanecen en Ceuta. Enrique Santiago considera irreal confiar en que Marruecos acepte su retorno y ha pedido al Gobierno que proceda al traslado urgente de migrantes a la Península para descongestionar la ciudad autónoma.

El grupo ha rechazado, al mismo tiempo, las propuestas migratorias de PP y Vox y ha defendido que los menores que cruzaron la frontera deben ser acogidos y protegidos.

Junts: «Las dos opciones le inhabilitan»

También Junts ha cargado con dureza contra el presidente. Su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, ha planteado dos escenarios sobre los avisos que recibió el Gobierno antes de la entrada masiva y considera que ambos dejan a Sánchez en una posición insostenible.

Según Nogueras, si el Ejecutivo conocía previamente las advertencias y no actuó, lo hizo para «proteger a Marruecos». Si no las conocía, demostraría que el presidente no controla adecuadamente al Gobierno ni la seguridad nacional.

«Las dos opciones son muy graves y las dos opciones le inhabilitan para continuar gobernando», ha afirmado.

Nogueras ha acusado además a Sánchez de «embustero» e «incumplidor» y ha aprovechado el debate para reclamar que Cataluña disponga de competencias en materia de inmigración.

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Sesión del Congreso de los Diputados de este jueves. / Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

Rufián señala a Robles: «Tiene usted un problemón»

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha puesto el foco en otro de los puntos sensibles de la comparecencia: las posibles diferencias dentro del propio Gobierno sobre los avisos que precedieron a la crisis.

Rufián ha advertido a Sánchez de que Margarita Robles no aplaudió cuando el presidente anunció que se publicarían los informes previos de la Policía y los servicios de Inteligencia.

«Tiene usted un problemón importante», ha afirmado el portavoz republicano.

La observación adquiere relevancia por las declaraciones realizadas anteriormente por la ministra de Defensa, que defendió la actuación del CNI y sostuvo que sus agentes habían trasladado avisos antes de la entrada masiva.

Sánchez, por su parte, mantiene que ningún servicio anticipó la dimensión que alcanzarían los acontecimientos del 30 de julio.

Robles ha restado posteriormente importancia al episodio y ha defendido su derecho a expresar sus gestos libremente. También ha asegurado que continúa orgullosa de pertenecer al Gobierno y que no se opone a la publicación de documentos anunciada por Sánchez.

Sánchez contraataca y acusa a Feijóo de «sacar tajada»

El presidente del Gobierno ha respondido especialmente a Feijóo, al que ha acusado de actuar con un interés «partidista y ruin» y de intentar «sacar tajada» de la crisis de Ceuta azuzando «el miedo y el odio» para competir electoralmente con Vox.

Sánchez ha reprochado al líder del PP que critique la actuación gubernamental sin presentar, a su juicio, una alternativa viable para gestionar a los miles de migrantes que cruzaron la frontera.

También ha planteado qué habría hecho un Ejecutivo formado por PP y Vox ante la entrada masiva y ha preguntado si habría ordenado a las fuerzas de seguridad disparar contra quienes trataban de acceder a territorio español.

Feijóo ha rechazado esta acusación y ha recordado que Guardia Civil y Policía Nacional nunca han planteado actuar de esa manera contra los migrantes.

Sánchez ha defendido igualmente su política hacia Marruecos y ha acusado al PP de mantener una «doble vara de medir»: considerar a Rabat un socio imprescindible cuando gobierna la derecha y acusar al Ejecutivo de estar sometido al reino alauí cuando gobierna la izquierda.

El debate ha terminado, en cualquier caso, sin cerrar la principal discrepancia política surgida tras la crisis de Ceuta. Sánchez mantiene que no existen todavía pruebas sólidas que permitan responsabilizar a Marruecos de haber organizado la entrada masiva; una cautela que este jueves no solo han combatido PP y Vox, sino que también han cuestionado abiertamente varios de los partidos de los que depende parlamentariamente el Gobierno.

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Javier Fernández
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