El inmenso vaso de agua para la IA

O Cais das Colunas

José Luis Lucas.

(Politólogo y periodista)

05 de junio de 2026 a las 08:39h
Actualizado: 05 de junio de 2026 a las 08:39h

El proyecto Smart Campus 4.0. en Sines está enfocado como una gran plataforma para la Inteligencia Artificial, como un Centro de Datos que aglutinará una capacidad de 1.2 Gw,  según una primera estimación del 23 de abril de 2021, capaz de congregar una inversión de 3.500 millones de euros y la creación de mil doscientos empleos directos, elevado unos meses más tarde a ocho mil empleos indirectos. El gobierno portugués de Antonio Costa lo presentó como una de las medidas estrella del Plan de Recuperación e Impulso para la Transición Digital, calificándolo como PIN (Proyecto de Interés Nacional). Entonces, estimaron un primer gasto de 130 millones de euros hasta 2027, que las últimas noticias han elevado ya a 8.500 millones hasta 2040 incluyendo un centro de fabricación de chips por la empresa Nvidia y sin contabilizar los potenciales diez mil millones más si Microsoft finalmente decide ubicarse en un ZILs donde seis edificios producirán al año 66.000 chips informáticos con una potencia energética elevada ya a 495 Mw. 

A diferencia de otros enclaves, el Smart Campus en Sines alimentará tal carga de trabajo para la computación a través de un suministro energético basado en la producción limpia, en un país donde el 59% de la electricidad que se consume parte de un de origen renovable. Además, goza de una conexión al mundo global desde un cable submarino al que se conectan 124 estaciones ubicadas en más de 75 países y -quizás, el elemento distinto respecto al resto de proyectos en la península- que va a refrigerar ese Puerto Digital gracias al agua marina del Atlántico, sin hurtar ni un hectolitro de ella al consumo humano o animal, al riego agroalimentario, el subsuelo y los acuíferos, y otros usos industriales o energéticos en las que cualquier legislación europea prioriza el uso del agua, que es propiedad única y exclusiva del Estado. La Agencia para la Inversión y el Comercio Externo de Portugal (AICEP) lleva meses propagando por el planeta que este sistema sostenible para la refrigeración de esos servidores y la utilización de un sistema de alimentación energética limpia, basada en las fuentes renovables -y que acumulan tanto el gas como el hidrógeno verde a través de la electrólisis barata que les ofrece las plantas fotovoltaicas y eólicas- ahorra conflictos con respecto a otros sectores productivos como el agrario, la doble utilización, hidroeléctrica y turística, de los embalses, o el consumo de reservas propias para las emergencias sin que competa a país vecino alguno, como ocurre con el caso de España, país en la cabeza de las cuencas del Guadiana, el Tajo, el Duero o el Miño, ríos que atraviesan los dos Estados como una autovía o un trayecto ferroviario internacional. 

Extremadura ha recibido igualmente ofertas para ubicar, al menos, cinco macrocentros de datos y una inversión estimada de más de veinticinco mil millones de euros, con la intención de dibujar el nuevo mapa digital del sur de Europa: iniciativas impulsadas por Nostrum Data Centers (filial de Nostrum Group), Fotowatio Renewable Ventures (FRV) y Merlin Properties, que se distribuyen entre Badajoz, Mérida, Cáceres, Valdecaballeros y Navalmoral de la Mata, y que sitúan a la CC.AA. de Extremadura en una nueva dimensión, que se desarrolla paralela a los corredores logísticos para el transporte de pasajeros y mercancías entre Sines-Lisboa-Évora-Badajoz-Madrid, y ubican a Extremadura no sólo como zona intermedia entre Lisboa-Madrid y París, sino como uno de los cerebros de la inteligencia artificial, que tiene que elegir entre ser una conexión regional entre Andalucía y Madrid, o entre las grandes capitales europeas que van a conectar el Atlántico y el Mediterráneo o el Cantábrico, entre Pekín-Nueva York-Lisboa-Madrid y Berlín.  

Asistimos a un baile perverso de cifras: Merlin Properties, junto a Edged Energy, en Navalmoral y Valdecaballeros, publican una cantidad próxima a veinte mil millones de inversión

Sin embargo, Extremadura afronta una dialéctica perversa, saberse un potencial agroalimentario y una víctima de los violentos cambios climáticos que te bambolean entre las sequías asesinas y las tempestades que han asolado al Ribatejo y el Alentejo luso como para que nadie se atreva a proponer autovía alguna en las partidas (verbas) del presupuesto luso (Orçamento) para 2027; y estas ofertas de la nueva industria del conocimiento que consumen tanta agua y energía como los dos reactores de Almaraz pendientes de prórroga, sin que nadie esté dispuesto a financiar la reforma más que el bolsillo de Juan Español. Algo no muy lejano a la dialéctica diaria de quienes tienen que convivir con el respeto cristiano a las encíclicas papales que reclaman una reflexión hacia el uso de la IA como nuevo mecanismo de socialización uniforme y una vía de absorción de los recursos naturales, aunque hagan fila para rendir pleitesía a quien está criticando esto, el sumo pontífice León XIV… Tanto como defender agricultura y revolución digital, como sorber y soplar al mismo tiempo. 

Asistimos a un baile perverso de cifras: Merlin Properties, junto a Edged Energy, en Navalmoral y Valdecaballeros, publican una cantidad próxima a veinte mil millones de inversión. Veinte edificios y un Gw de potencia, el equivalente a un reactor de Almaraz, que se alimentarían de las subestaciones de Redeida, tanto en Campo Arañuelo, como en la Siberia. En Badajoz, 1.900 millones de euros y una capacidad de acceso a la red de 300 Mw, que llegaría a los 500, liderada por la ingeniería AECOM, para lo que ha reservado 30 campos de fútbol en la plataforma logística internacional del suroeste, con acceso a la subestación capaz de mover un gigavatio, y que -dice- va a generar dos mil empleos, novecientos de ellos estables.  

En Mérida, el proyecto de FRV en Espacio Mérida afirma que invertirá 2.800 millones de euros, 2.100 en infraestructura digital y el resto en energía sostenible de autogeneración, con intención de reducir el uso del agua y capaz de generar entre 1.700 y dos mil empleos. Y en Cáceres, en el polígono de Las Capellanías, la misma compañía que en Badajoz impulsa en el polígono de Las Capellanías, el CC Green, concebido para alojar cargas intensivas de inteligencia artificial y computación avanzada, aunque en Madrid nadie haya visto desde hace cinco años aún un atisbo de ese compromiso inversor para ampliar hacia allí -donde quieren levantar una nueva vía férrea intermodal que ni Aznar, ni Rajoy habían contemplado mientras dirigían ADIF- que ha provocado el recelo de la planificación eléctrica estatal, para que pase de 50 a 300 Mw. 

Todos ellos, unidos bajo el discurso regionalista de que en Extremadura se genera un 12% del total eléctrico español, y donde el 80% de la energía no se consume en la comunidad. Algo no muy lejano al argumento al que apela el Presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, quien observa a los B-12 sobrevolar la base de Albacete y completar maniobras al lado del parque de Cabañeros, mientras su gobierno regional enarbola una nueva batalla contra el gobierno de Pedro Sánchez porque se niegan a ceder más agua del Tajo hacia las vegas de Murcia y Valencia en el trasvase de 180 hectómetros cúbicos, entre otras cosas porque la empresa norteamericana META exige ese caudal para alimentar en Talavera de la Reina su cuarto Centro de Datos europeo en el polígono industrial de Torrehierro, junto a los ubicados en Dinamarca, Irlanda y Suecia, y donde el propio gobierno autonómico tiene previsto fijar la nueva Agencia Regional de Transformación Digital. Una inversión prevista de 685 millones de euros en 191 hectáreas para crear, según la propia empresa Zarza Networks, 250 empleos cuando esté totalmente construido y un coste de treinta millones anuales para el mantenimiento sin necesidad de ayudas públicas, que tiene previsto comenzar las obras el próximo año. Esas banderas de España que, a veces te envuelven, hasta ahogarte entre el subsuelo que ardía en las Tablas de Daimiel, las minas de litio que alguien en las CC.AA, quiso para sí envolviéndolas en la bandera barata sin reparar la competencia del Estado en ello, y ahora donde Franco ubicó los embalses, las centrales de la energía nuclear y la virgen de Bótoa, Santa Eulalia y la Señora de la Montaña… Al final, todo parece que se reduce a un ensayo de la Memoria Histórica para tanta carrera hacia la locura inversa. 

Si te quieres divertir, un verano en Nueva York 

Y mientras tanto, los fieles haciendo cola ante las diócesis, como los líderes y lideresas, porque viene el Papa León XIV a Madrid, Barcelona y Canarias por un módico coste de 25 millones de euros. El sumo Pontífice se opuso en su primera encíclica a la deshumanización de la Inteligencia Artificial como solución del futuro y quienes están impulsando este porvenir hacen cola para bailar en cualquiera de esas casitas que ubique Su Santidad como relevo a Bud Bunnny, sin reparar en la incoherencia de esta postura, tan irracional como quienes abogan por el feminismo y los derechos de la mujer y se exhibían allí como mercancía ante los ojos del mundo. El propio Gobierno de España anunció esta semana en el South Summit que la Sociedad Española para la Transformación Digital (SETT) vinculada a la SEPI tiene previsto invertir cuatro mil millones de euros junto al Banco Santander, Telefónica, ACS y las empresas Multiverse y Summer para construir las primeras Gigafactorías Europeas de IA en Santa María la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid), aprovechando la convocatoria que Bruselas abre entre finales de este mes y principios de julio, y el convenio entre los gobiernos español y portugués que explora una candidatura ibérica para ubicar en nuestra península capacidades propias para la computación, tanto públicas como privadas, capaces de rebajar la dependencia tecnológica de la Unión Europea con respecto a Estados Unidos o China: “En Europa van a comenzar dos ligas esta temporada -afirmó el ministro Oscar López esta semana- y en la más atractiva, con tres países, estará en España”, aseguró.  

Para 2030, el consumo de agua igualará a las necesidades de mil trescientas millones de personas y su consumo de energía triplicará el anual de casi 650 millones

La estrategia de computación y la Inteligencia Artificial, nacidas en el Departamento de Defensa de Washington y la alianza del gobierno chino con la empresa Huawei, cuenta con la oposición de la comunidad científica de las Naciones Unidas, que preside Antonio Guterres. Para 2030, el consumo de agua igualará a las necesidades de mil trescientas millones de personas y su consumo de energía triplicará el anual de casi 650 millones, según un reciente estudio que imputa a estos centros un consumo de 945 teravatios-hora de electricidad, una huella hídrica que equivaldría a las necesidades de los habitantes de África. 

Aprovechando la visita del Papa crítico hacia la IA, la organización Ecologistas en Acción ha presentado un calendario de charlas este mes que comenzó ayer en Zafra y continua hoy en Badajoz para debatir el coste calórico de estos microprocesadores en una región con las temperaturas y las exigencias hídricas que tienen tanto Extremadura como el Alentejo luso: “Los extremismos religiosos y los fanatismos identitarios se alían con un economicismo irracional, mientras que la política recurre con facilidad a la desinformación, a la radicalización del adversario ya la construcción sistemática de los miedos y resentimientos. Así, la diversidad del otro se vive cada día más como una amenaza”, afirma el primer Papa agustino en su intento de desarmar la Inteligencia Artificial a través de su encíclica Magnífica Humanidad, aliándose contra el que califican “tecnofacismo” que está inoculando “teorías poshumanas y transhumanas desde Silicon Valley”, en un claro ataque a los ideólogos que rodean a Donald Trump y que auspician estos centros que van a consumir el 2% de toda la electricidad que se genera a nivel mundial y han usado ya 12.700 millones de litros de agua en Estados Unidos para refrigerar sus instalaciones: “Si te quieres divertir, con encanto y con primor, solo tienes que vivir un verano en Nueva York”, que canta el artista portorriqueño Bud Bunny, recordando así su infancia sin aire acondicionado.  

Veremos quiénes bailan este mes en la casita papal. ¡Mira, mira quién baila!… ¡Qué calor! 

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