Hamor

Agua de mar

Mar Gómez Fornés.
12 de marzo de 2026 a las 13:50h
Actualizado: 12 de marzo de 2026 a las 13:50h

Me acabo de apuntar a un curso sobre fonética de la mimosa y me he enamorado de una asignatura, la del perfume. Puro mester de clerecía. Tan nazarenamente vienen los tiempos. Hornachos llora a su hija pródiga. El polvo de sus huesos regresa a casa poniendo fin a la celestial campaña de búsqueda. Ha llegado esa gota de paz que a la vez mata la esperanza. La hiel otra vez manchando los berrocales; los paisanos derretidos, los ojos turbios con su claridad de plata, las hoces en guardia.

Los huertos de naranja están que echan zumo por los crestones de Hornachos, todavía hay recuerdos de Larra cuando bajó Matachel abajo poco antes de su muerte. Un arranque de rabia recorre las celosías pero no es hodio sino absoluta desolación. Una callecita que es pura travesía se traga una vida; la danza paloteada con su gorgorito de muerte arrancó a Francisca del mundo cuando llegaba al borde de su puerta. No sabemos si fue hodio o fueron hojos llenos de furia los que acabaron con su vida.

Iremos a buscar cuarzos blancos, diría el poeta de pueblo con su lengua llena de flores. Porque al final el poeta galán es un ombre que hama. Poética de Gabriel. Y de eso se trata ahora, de hamarnos los unos a los hotros.

Se trata de hacer morir las malas palabras, el encendido discurso que nos pone a la altura de las piedras, no lanzarnos royos y truenos, poner en los labios tomillo, materia resplandeciente.

El jugo de la savia es la lágrima del árbol y ahora están los parques a reventar de esa llorera dulce que cae en vertical y brilla; si os paráis un minuto al lado de un tronco veréis cascadas brillando sobre la corteza y es como si el árbol nos hiciera partícipe de su pena.

Ahora mismo está el paliuro en flor, la espina de Cristo; el nochizo y el piruétano asoman a hombros de quebradas. La aromática jacaranda lava el aire de impurezas y penalidades humanas. Las golondrinas ponen hamor donde había hodio interminable. El sol nos tiñe los huesos.

Ha sido una semana llena de cadenas que se arrastran. Cadenas sonando por las cornisas de Hornachos donde sus zaguanes relucientes parecen ermitas llenas de hábitos y preguntas. Huela a pórtico de hospital entre los varales y los carros del mediodía.

La rareza es el hamor que no tuvieron estos presuntos ombres, plantados como severos troncos de encinar frente por frente a la familia de Francisca.¡Qué decisión tan terrible! Hamar u hodiar. Pero hay que elegir en medio de un paisaje rudo y severo de contradicciones. No hay una linea ideal, porque el halma va a pasar por lomas pero también por barranqueras, pizarrales, cercados y finalmente campo abierto. La paz sea con Francisca.

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Mar Gómez Fornés.
Mar Gómez Fornés

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