Arranca la época de peligro alto de incendios tras el peor verano en décadas. Y esta vez Extremadura no solo cuenta con más medios: cuenta con más datos
España viene del peor verano que casi nadie recuerda. 2025 trajo la oleada de incendios más devastadora desde 1994, con más de 380.000 hectáreas calcinadas. Extremadura no miró desde la barrera: 17 grandes incendios cuando la media eran tres, y unas 50.000 hectáreas quemadas. El más brutal fue el de Jarilla, con 16.536 hectáreas arrasadas en la comarca del Ambroz. Con ese recuerdo todavía caliente, la región entró el 1 de junio en una nueva época de peligro alto que se estira hasta el 15 de octubre. Y este año, además, el Gobierno ha adelantado quince días el plan estatal ante la previsión de un verano de calor extremo. Toca apretar los dientes otra vez.
El dispositivo impresiona. Más de 1.200 efectivos, 13 medios aéreos y 219 vehículos de extinción, con cuatro aviones anfibios capaces de soltar 2.500 litros de agua de una pasada. Son cifras que tranquilizan. Pero quiero detenerme en algo que no aparece en la foto oficial de la campaña y que, como alguien que se dedica a la inteligencia artificial, me parece la verdadera noticia: este año el monte extremeño empieza a avisar antes de arder.
Lo digo sin grandilocuencia, porque he aprendido a desconfiar de quien promete que la IA lo arregla todo. Llevo años trabajando con estas herramientas a diario y eso me ha enseñado a distinguir cuándo una tecnología deja de ser promesa y se convierte en herramienta útil. En la lucha contra el fuego, ese momento ya ha llegado. Y, mira por dónde, ha llegado por la zona que más dolió a los extremeños el verano pasado.
Hablo de un proyecto llamado SenForFire. Suena a ciencia ficción, pero ya está sobre el terreno. Sus equipos han desplegado sensores inteligentes en zonas piloto de Fundão, Guadarrama, Andorra y Cáceres, formando una red que recoge en tiempo real datos del suelo, la vegetación y la atmósfera. Una de las áreas de validación está en Santibáñez el Alto, en plena Sierra de Gata: es decir, se está sembrando inteligencia justo en la comarca vecina a la que ardió. No parece casualidad. Es donde el problema aprieta.
La idea es tan elegante como fácil de contar. En lugar de esperar a que una columna de humo sea visible desde una torreta, se siembra el bosque de pequeños dispositivos —los llaman, con acierto, «narices electrónicas»— que olfatean los gases de combustión, la temperatura y la humedad. Aquí es donde entra lo que conozco de cerca: un algoritmo aprende a separar el humo inofensivo de una barbacoa autorizada del primer aliento de un incendio real. Menos falsas alarmas. Menos recursos movilizados en balde. Y, sobre todo, minutos de ventaja. En un incendio, los minutos son hectáreas.
Lo más interesante es quién está detrás. SenForFire está financiado por el programa europeo Interreg Sudoe y reúne a centros del CSIC y del CNRS francés, universidades de Extremadura, Évora, Coimbra y Toulouse, y agencias como AEMET. La Universidad de Extremadura no es convidado de piedra: pone el hardware y los algoritmos. No se compra tecnología hecha en otra parte. Se diseña allí.
Conviene mirar también el cerebro de la extinción, donde la IA está dando otro salto. Frente a los temidos incendios de sexta generación —tan intensos que llegan a alterar la meteorología de su entorno—, la vieja intuición ya no basta. Hoy se trabaja con simuladores alimentados por IA que cruzan topografía, vegetación y meteorología cambiante para anticipar, con horas de antelación, hacia dónde correrá el frente. Eso permite colocar los medios donde estará el fuego, no donde está. Es la diferencia entre perseguir el incendio y esperarlo.
Y ahí está el matiz que, desde mi oficio, más me llama la atención: la ventaja de Extremadura no es tener más hidroaviones, sino tener más datos. Mientras buena parte del país sigue dependiendo de la detección visual, la región avanza hacia un bosque sensorizado que aprende de cada campaña. Que la «España vaciada» se convierta en laboratorio europeo del fuego inteligente tiene su punto de revancha: la orografía imposible de la Sierra de Gata o Las Hurdes, que siempre fue un hándicap, resulta ser el mejor banco de pruebas del continente.
Soy un optimista digital, pero no un ingenuo. Y una opinión que no empuja a hacer algo no sirve de nada. Así que cierro con tres recados.
Al nuevo Gobierno regional le pediría una cosa: en esto el consenso debe ser total. La lucha contra el fuego no entiende de colores ni se mide en legislaturas. Los sensores que se siembran hoy darán fruto dentro de varios veranos, y sería una temeridad que un cambio de cromos administrativo dejara estos proyectos a medio gas. Dotación estable, presupuesto blindado y la tecnología fuera del cuerpo a cuerpo político.
A quienes confían demasiado en la máquina les recordaría una verdad incómoda: la IA no apaga fuegos. Los apagan los más de 1.200 profesionales del INFOEX. La tecnología les da mejores ojos y más tiempo, pero un sensor no sustituye a un retén ni a un bombero forestal. Que nadie lo olvide cuando llegue la euforia tecnológica.
Queda el tercero, y es el que mejor define el momento: cuando estos pilotos den enseñanzas —y las darán—, hay que compartirlas. Con el resto de España y, muy especialmente, con Portugal, con quien ya se prueban estas soluciones a un lado y otro de La Raya. El fuego no entiende de fronteras, y un vecino más eficaz y mejor preparado no es un competidor: es el mejor cortafuegos posible. Lo que se aprenda allí debe viajar.
El desafío, seamos honestos, ya no es tecnológico. Es de escalabilidad y de voluntad: llevar lo que funciona en un puñado de pilotos a toda la masa forestal de la región. Y eso no lo deciden los algoritmos. Lo deciden las personas.
Este verano, cuando vea pasar un avión anfibio, recuerde que la batalla probablemente empezó mucho antes. En un sensor del tamaño de una mano, escondido entre las jaras, susurrándole a un algoritmo que algo no iba bien.
(Para investigar y editar este artículo he utilizado, claro que sí, IA).
Sobre el autor: Jaime de la Serna. Especialista en tecnología digital. Experto en Marketing, Ventas Digitales y aplicación de IA en organizaciones. linkedin.com/in/jaimedelaserna
Añadir La Portada de Extremadura como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.