Hace cuatro días vino mi hijo a verme a la unidad de reanimación del HUB (a mí me gustaba más HIC, será porque soy antiguo, pero comprendo que el comportamiento inapropiado de la Infanta, no dejaba otra opción) y se sorprendió de lo viejo y destartalado que estaba el hospital. Bien es verdad que con las obras, cualquier edificio parece más ruinoso, pero le advertí, todavía bajo los efectos de la anestesia, que lo importante del hospital no eran sus paredes sino los médicos y demás profesionales sanitarios que obran milagros cada día en él.
En ese sentido quisiera agradecer al enfermero de la unidad de reanimación, Marcos, su profesionalidad y humanidad, así como al enfermero de la planta de Urología, Miguel, que me contaba, mientras me hacía las curas, que él trataba a sus pacientes como si fueran sus padres y que eso favorecía el resultado que percibían los pacientes con sus curas. He de decirle que yo así, también lo sentí.
Por supuesto no puedo dejar de agradecer al doctor Da Vinci, guiado, me imagino, sabiamente por el doctor Cabo, del trabajo quirúrgico realizado. Doler, duele, no lo puedo negar, pero parecen ser que los resultados y la recuperación son inmejorables. Yo estoy en esa fase y mejoro por días...
Por último, no se olviden que la Sanidad en España es de las mejores del mundo. No lo duden. Pero no se dejen llevar por el uso partidista que, a veces, están tentados algunos políticos y asociaciones. Ni exijan imposibles. Al final todos nos tenemos que ir, a ser posible con dignidad.
Hace tres meses operaron, en ese mismo hospital, a mí padre, con 99 años, de una rotura de cadera. La médico le explico que la operación era complicada para él y que podía morir en el quirófano y él contestó: "Pues eso sería todo un éxito. Opere". Genio y figura....
Añadir La Portada de Extremadura como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.