UGT, CCOO y CNT en Extremadura han registrado la convocatoria oficial de una huelga general para el próximo 11 de noviembre, una movilización con la que pretenden reclamar cambios en vivienda, salarios, coste de la vida y servicios públicos. Los sindicatos sostienen que existen “motivos suficientes” para que tenga un respaldo amplio tanto en los centros de trabajo como en las manifestaciones previstas por la tarde en las ciudades de la comunidad.
La convocatoria se ha presentado formalmente en la sede de Presidencia de la Junta, en Mérida, por parte de Patro Sánchez, María Berrocal y Jon Álvarez, máximos responsables de UGT, CCOO y CNT en la región. Junto a ellos ha estado el representante de los movimientos por la vivienda Francisco José Clemente, quien ha señalado que la iniciativa comenzó a partir del desahucio de Maricarmen y que, según explicó, afecta a “multitud de la población”.
Los convocantes insisten en que se trata de una huelga política, como todas las huelgas, pero no partidista. Según han explicado, no va dirigida contra el Gobierno ni contra la oposición, sino que interpela a todas las administraciones y también a la patronal, a la que responsabilizan de unos salarios que, a su juicio, han contribuido a la pérdida de poder adquisitivo y dificultan el acceso a la vivienda.
Salarios, vivienda y negociación colectiva
Patro Sánchez, secretaria general de UGT Extremadura, defendió que la protesta busca exigir “una vivienda asequible, unos salarios dignos” y políticas públicas. Según su planteamiento, hay trabajadores que, aun teniendo empleo, no pueden alquilar una vivienda ni llegar a fin de mes. También denunció que la patronal lleva más de un año sin sentarse a negociar el acuerdo de empleo y de negociación colectiva.
María Berrocal, secretaria general de CCOO Extremadura, sostuvo que “sobran los motivos y reivindicaciones” para secundar el paro y subrayó que la convocatoria se dirige a favor de las políticas de vivienda, de los salarios dignos y de unos servicios públicos básicos, esenciales y de calidad. Añadió que la movilización coincide con otros conflictos laborales en la comunidad, entre ellos los del sector de mataderos de aves y conejos y los de los empleados públicos.
Coste de la vida, servicios públicos y llamada a parar
Berrocal vinculó además la protesta con la subida de precios y el aumento del coste de la vida, y defendió que las empresas actualicen los salarios para compensar, al menos en parte, la pérdida de poder adquisitivo. También advirtió de que privatizar la educación, la sanidad o la dependencia perjudica a los salarios y recordó el impacto que, según dijo, tiene esa pérdida de poder adquisitivo en las pensiones.
Por su parte, Jon Álvarez, secretario regional de CNT, afirmó que España arrastra un problema con los salarios, las jornadas laborales y las pensiones, al que ahora se suma el de la vivienda. En su intervención, señaló que antes un empleo permitía “dar plan de vida”, pero que ahora ya no basta con tener trabajo. Por eso defendió que el 11 de noviembre es “un buen día para pararlo todo”.
Francisco José Clemente, en nombre de los movimientos por la vivienda, añadió que desde 2012 no se producía una huelga general y señaló que, desde entonces, los salarios en Extremadura han subido un 20 por ciento, mientras que el precio del metro cuadrado lo ha hecho en un 40 por ciento.
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