Teléfono, automóvil, tortilla… las veces que Extremadura fue pionera en algo

Extremadura siempre llega tarde a todo: industrialización, infraestructuras, desarrollo, ciencia, tecnología… ¿Es eso cierto? No, o al menos no siempre. Aquí ejemplos de cuando Extremadura fue pionera a nivel nacional y, en algunos casos, internacional

02 de agosto de 2026 a las 10:00h
El 19 de marzo de 1880 Rodrigo Sánchez-Arjona hizo la primera llamada telefónica en España desde Fregenal de la Sierra. / LP
El 19 de marzo de 1880 Rodrigo Sánchez-Arjona hizo la primera llamada telefónica en España desde Fregenal de la Sierra. / LP

Un abogado de Fregenal de la Sierra habló por teléfono con Cádiz el 28 de diciembre de 1880. A 184 kilómetros de distancia, con un aparato traído de París por su cuenta y riesgo, aprovechando unos cables que el Estado había tendido para el telégrafo. Un hito mundial ‘made in Extremadura’, pero hay más. 

Seguramente, casi ninguno de los episodios que vienen a continuación ha marcado el devenir de la civilización, ni falta que hace. Son historias de personas con dinero y curiosidad, de ilustrados rodeados de hambre, de un médico peleando contra un mosquito. Siete hitos, siete, aunque seguro que hay alguno más aún oculto. 

Una conferencia con Cádiz y ¿el germen de la Telemedicina? 

Rodrigo Sánchez-Arjona nació en Fregenal en 1841. Era doctor en Derecho y el mayor terrateniente de la localidad. Nada extraño en aquella Extremadura. Pero había un carácter que le hacía distinto, raro para su época: le fascinaba la tecnología y viajaba por media Europa con el único objeto de ver de cerca los inventos de los que hablaban los periódicos. 

En la Exposición Universal de París de 1878 se topó con el prototipo que Graham Bell había patentado dos años antes. De allí salió con una idea fija: él tendría aquel aparato casi mágico. 

Y lo tuvo. Encargó a Théodore du Moncel, uno de los grandes nombres de la telegrafía francesa, un par de aparatos Gower-Bell; los pagó de su bolsillo y volvió a Fregenal a pelear con la burocracia. Cuando en 1880 el Ayuntamiento acordó instalar una oficina telegráfica municipal, logró un permiso para conectar con un poste. Tendió ocho kilómetros de cable entre su casa de la calle Santa Clara y su finca de Las Mimbres, y el 19 de marzo de 1880 hizo la primera prueba. 

Sánchez-Arjona no se conformó con hablar con el personal de su finca. Consiguió que el Estado le dejara usar los hilos telegráficos que unían Badajoz con Cádiz y que pasaban por su pueblo, y el 27 de diciembre de 1880 habló con Sevilla. Al día siguiente, con Cádiz. Al otro lado de la línea, en el centro telegráfico, se apiñaban los jefes del servicio, varios periodistas y unas cuantas personalidades científicas sevillanas. Un cronista de la época lo resumió con asombro, diciendo que fue como si los que conversaban estuvieran allí mismo. 

Aquella comunicación de 184 kilómetros batió el récord mundial de llamada a larga distancia, hasta ese momento en poder de Estados Unidos con los 72 kilómetros que separan Boston de Providence. 

Hay quien cuestiona este récord, aludiendo a que antes hubo comunicaciones a larga distancia. El matiz, lo que marca la diferencia, es que la de Sánchez Arjona fue una iniciativa particular, sufragada con su dinero. Es decir, la primera línea autorizada a un ciudadano, no una iniciativa de la Administración ni un capricho de reyes: con su dinero y peleando con la burocracia, cuando el resto eran experimentos del Cuerpo de Telégrafos. 

Y queda una buena perla de colofón. La noche del 28 de diciembre de 1880 la línea abierta entre Fregenal y Sevilla se usó para algo que no estaba en el guion: poner en contacto a dos médicos. La mujer de Sánchez-Arjona estaba enferma, y el doctor Antonio Rivera, de la Escuela de Medicina de Sevilla, consultó el caso con don Enrique de la Rosa, médico de Fregenal. Es, con toda probabilidad, la primera consulta médica telefónica de la historia. Telemedicina en 1880, en la Sierra Suroeste. 

La historia termina pronto y no muy bien. Sánchez-Arjona soñaba con conectar por teléfono todos los pueblos de la comarca y nunca lo consiguió: el 11 de marzo de 1884 el Estado (¡ah, el Estado!) estableció el monopolio del servicio telefónico y frustró la iniciativa privada. La aventura del pionero había durado cuatro años. 


2 automovil plasencia
Fabián Muñoz Serván registró en Plasencia un triciclo Clement el 18 de noviembre de 1900.

El primer automóvil de la Península 

El 18 de noviembre de 1900 se registró en Plasencia un triciclo Clement a nombre de Fabián Muñoz Serván. Fue la tercera matriculación de la historia de España: las dos primeras se habían expedido semanas antes en Mallorca, donde José Sureda Fuentes inauguró el registro con un cuadriciclo el 31 de octubre. 

Así, puede decirse que en la Capital del Jerte se matriculó el primer automóvil peninsular. En Madrid y Barcelona, por poner dos casos destacados, no se matricularía el primer coche hasta siete años después. 

¿Fue el primer automóvil en circular por la Península? Parece ser que no, se cree que el primer coche que rodó por España fue un Panhard-Levassor importado de Francia en 1891, y lo hizo por Asturias, nueve años antes de que existiera obligación alguna de ponerle placa. Y en Portugal la delantera es más clara todavía: el 11 de octubre de 1895, a las cinco de la tarde, llegaba a Santiago do Cacém el primer automóvil que circuló por territorio portugués, otro Panhard-Levassor importado de París por el aristócrata Jorge de Avillez. Aquel viaje inaugural dejó además otra primicia peninsular menos gloriosa: el coche atropelló a un burro camino de Lisboa y protagonizó el primer accidente de tráfico del país vecino. 

Pero sí le queda a Plasencia el honor de haber visto el primer coche matriculado, y además en el país que estrenó mundialmente el sistema de placas con letras y números, y que lo hizo casi un año antes de que Portugal aprobara siquiera su propio reglamento de matriculación. 


3 jardin sotofermoso
En el siglo XVI, Fernando Álvarez de Toledo, tercer duque de Alba, mandó hacer un jardín a la italiana en Abadía.

Jardín de Sotofermoso, un bello y novedoso capricho renacentista 

En el siglo XVI, Fernando Álvarez de Toledo, tercer duque de Alba, mandó levantar en el palacio de Sotofermoso, en Abadía (Cáceres), un jardín a la italiana con estatuas, fuentes, estucos y artificios de agua.  Este jardín está considerado uno de los mejores jardines renacentistas de España, y no era solo un caprichoso decorado: el palacio funcionó como academia literaria de italianos y flamencos, y por allí pasaron Garcilaso de la Vega y Lope de Vega buscando inspiración. 

La historia oficial dice que el jardín renacentista español arranca con los encargos de Felipe II en Madrid, en la segunda mitad de siglo, o algo antes con Carlos I: uno de los primeros exponentes de jardín italiano en España se produjo en los Reales Alcázares de Sevilla a principios del XVI. 

Pero hay una objeción interesante. Un trabajo especializado en historia de la jardinería sostiene que ejemplos como el de Sotofermoso deberían hacer replantear la cronología, porque algunos nobles ya habían creado antes jardines de ese tipo (cita expresamente el de Abadía), hoy desaparecidos. 

Ahí está la injusticia. Posiblemente, Sotofermoso fue anterior a los jardines “oficiales”, pero como no sobrevivió, la historia se escribió sin él. La reparación ha llegado tarde y por vía digital: una tesis doctoral de Cristina Muñoz-Delgado de Mata, defendida en la Universidad Autónoma de Madrid, ha reconstruido en 3D lo que fue “el mejor jardín renacentista de España” a partir de las descripciones de Bartolomé de Villalva, Lope de Vega y Antonio Ponz. Mientras el ordenador lo devuelve a la vida, el original sigue en Abadía, con la estatua de Andrómeda entre matorrales. 


4 capital trujillo
Los reyes católicos firmaron el primer documento de Cancillería de Castilla y Aragón juntos en Trujillo en 1479.

¿Capital de España?: Trujillo 

Se trata de un hito con todos los matices que queramos poner, pero también con buena parte de lógica si nos trasladamos a la época. 

Muerto Juan II de Aragón en enero de 1479, los Reyes Católicos pasaron buena parte de aquel año instalados en el palacio de Luis de Chaves, en Trujillo. Allí se selló la paz con Portugal y allí ocurrió lo más relevante: el 29 de diciembre firmaron el primer documento de Cancillería en el que Castilla y Aragón aparecen unidos. 

De ahí nace la afirmación. Antonio Vargas-Zúñiga, académico y primer presidente de la Real Academia de Extremadura, sostuvo que la primera capital de España fue Trujillo, porque es allí donde estaban los reyes cuando nace el reino. 

Es una interpretación historiográfica con base documental, no un hecho administrativo: nadie declaró capital a Trujillo ni existía entonces el concepto en el sentido moderno. Pero el hecho es que, sin existir entonces tal título, la capital se consideraría el lugar de residencia de los Reyes, desde el que se dictarían normas, decretos y leyes, y la ciudad trujillana puede presumir de capitalidad por la vía de los hechos. 

Porque, oye, si nos ponemos tiquismiquis y leguleyos, ni Toledo ni el Madrid de los Austrias ni Sevilla ni Cádiz ni Burgos… fueron nunca capitales de España, ya que no existió decreto de designación oficial. De hecho, el primer decreto es de 1931, declarando, entonces sí, a Madrid capital.  


5 tortilla villanueva
El origen de la tortilla de patatas está fijada en Villanueva de la Serena en el siglo XVIII.

La primera receta de tortilla de patatas 

Sí, verá usted que el imaginario popular se decanta porque el general carlista Zumalacárregui, en el sitio de Bilbao en 1835, hubo de inventar una comida barata para sus tropas, y así inventó la tortilla de patatas. 

Entrañable y casi heroico: un general metido a chef para alimentar a los soldados. Claro que contra las leyendas vienen ‘los papeles’, que dicen otra cosa. 

Y lo que dicen los papeles, concretamente el libro ‘La patata en España’, del investigador del CSIC Javier López Linage, es cosa bien distinta.  

Linage documenta la tortilla de patatas en Villanueva de la Serena en el siglo XVIII: la referencia la firma Joseph de Tena Godoy y Malfeito, está fechada en la comarca de La Serena el 27 de febrero de 1798 y se publicó en el Semanario de Agricultura y Artes Dirigido a los Párrocos. 

La obra atribuye la invención a Tena Godoy y al marqués de Robledo, dos hacendados ilustrados que buscaban un alimento barato con el que paliar las hambrunas. Treinta y siete años antes que Zumalacárregui. Lo siento, mi general. 

El hallazgo, localizado por López Linaje en 2008, se considera la primera receta de tortilla de patatas documentada en la historia de España. El debate sigue vivo. Karlos Arguiñano, al que le tira más la tierra que la prueba, sigue insistiendo en la leyenda navarra. Pero a día de hoy el documento más antiguo que existe sobre el plato más español de todos está fechado en Badajoz y, como dejó escrito Isaac Asimov: “negar los hechos es muy fácil, cualquiera puede hacerlo; pero los hechos siguen estando ahí”. 


6 peces talayuela
Los criaderos de gambusia en Europa nacieron en un estanque de Talayuela.

Peces de Talayuela que salvan vidas 

Hace un siglo, la malaria era en Extremadura un asunto cotidiano, como hoy lo es en ciertas áreas subtropicales. En aquel entonces, en toda España enfermaban entre 500.000 y 800.000 personas al año y morían unas 5.000. En la provincia de Cáceres, 180 de sus 200 municipios estaban catalogados como palúdicos. 

A esa zona cero llegó en 1921 Sadí de Buen, médico nacido en Barcelona en 1893, hijo del oceanógrafo Odón de Buen y alumno del parasitólogo italiano Gustavo Pittaluga. Se instaló en Talayuela para estudiar de cerca al mosquito anofeles y confirmó lo que ya sospechaba: drenar charcas, echar petróleo y repartir mosquiteras ayudaba, pero no bastaba. 

Sabía que, en ciertos humedales de Estados Unidos, donde vive un pececillo llamado gambusia, no había malaria. El bicho devora larvas de mosquito con una voracidad notable. En Italia habían intentado importarlo sin éxito. De Buen decidió probar otra vez. 

Doscientos ejemplares salieron de Carolina del Norte y llegaron al puerto de Cádiz el 21 de junio de 1921. Pasaron (esto lo cuenta la crónica familiar) por la bañera de madre del médico antes de acabar en el Instituto Español de Oceanografía. La mitad se quedó en Santander, donde no se aclimataron. Los doce últimos supervivientes de aquella partida se llevaron en julio a la Quebrada del Repinar, donde desaguaba el estanque de la Fuente del Roble, en Talayuela. 

En aquel microclima, aquella docena de peces foráneos se encontraron a gusto y se reprodujeron con tanto entusiasmo que desde Talayuela se organizó la siembra de toda España, con criaderos en cada provincia palúdica. 

En Badajoz se montó uno, modesto, de ladrillo, en los jardines del Instituto Provincial de Sanidad, y desde allí se repartían alevines gratis. En veinticinco años había gambusias en casi todo el país, Canarias y Baleares incluidas. También cruzaron la frontera por su cuenta: unas lluvias desbordaron los estanques, los peces alcanzaron los ríos próximos y por el Tajo se plantaron en Portugal. 

Y entonces llegó el momento de gloria. En julio de 1922 el Instituto de Pesca Italiano habilitó un crédito de 22.000 liras y compró trescientos ejemplares del estanque de la Fuente del Roble. Llegaron a Roma para combatir el paludismo del Lacio y de allí se extendieron a otros puntos de Italia, al resto de Europa y al norte de África. 

Un pez criado en una charca de Talayuela peleando contra la malaria en la cuenca mediterránea. Cuesta encontrar una exportación extremeña más improbable y que salvase más vidas. 

Pero aquí vienen dos episodios de sombra, que también hay que contar en honor de la verdad y que dan prueba de los contrastes de España y Extremadura, del talento y la cerrazón, de la esperanza y el horror, y también de que toda cara A tiene su cara B. 

El primero es político. De Buen levantó desde Extremadura lo que se ha considerado la primera lucha epidemiológica organizada de España (así la describe la investigadora Balbina Fernández Astasio), con el Instituto Antipalúdico de Navalmoral de la Mata, que él organizó y dirigió desde 1924. 

En 1936 la enfermedad estaba en franco retroceso. En julio de ese año lo detuvieron en Córdoba las fuerzas franquistas y en la noche del 2 al 3 de septiembre lo fusilaron en las tapias del cementerio de San Rafael. Tenía 43 años y era inspector general del Ministerio de Sanidad. 

Su hermano Eliseo, que dirigía el instituto de Navalmoral, fue detenido, apartado de toda investigación y obligado a ejercer de médico rural en pueblos de Cáceres y Sevilla sin poder salir de ellos; no obtuvo pasaporte hasta 1951, se marchó a México y allí murió en 1986. España no certificó la erradicación del paludismo hasta 1964. 

El segundo episodio es ecológico y llegó despacio. Hoy la gambusia figura en la lista de las cien especies invasoras más dañinas del mundo elaborada por la UICN, y entre las veinte exóticas de mayor impacto en España, según recoge Rafael Calero Berna en su estudio sobre el caso extremeño. Se la señala como causa principal del declive de tres pececillos autóctonos que no existen en ningún otro lugar del planeta: el samaruc, el fartet y el salinete. 

Lo llamativo es que el aviso no es retrospectivo. En marzo de 1922, cuando De Buen llevó unas gambusias a una reunión de la Real Sociedad Española de Historia Natural, fue su propio tío, el ictiólogo Luis Lozano Rey, quien recordó allí mismo que la fauna ibérica ya contaba con especies capaces de comerse las mismas larvas. No le hicieron mucho caso. 

Y un matiz más, porque el relato heroico se ha ido asentando y hay especialistas que lo discuten: análisis recientes cuestionan que las gambusias estuvieran realmente a punto de erradicar la malaria y que el golpe de Estado, con toda su carga de tragedia, espanto y revancha brutal lo impidiera. La lucha antipalúdica fue mucho más que unos peces (quinina, drenajes, dispensarios, educación sanitaria). El pececillo tuvo un papel relevante, pero no fue el único actor, ni de lejos. 

En Losar de la Vera hay hoy un Centro de Interpretación del Paludismo. Merece el desvío, aunque solo sea por ver el cartel de época que animaba a seguir repartiendo gambusias por toda España. 


7 cirugía ccmi
El médico que hizo el primer trasplante pulmonar robótico lo ensayó en Cáceres.

Enseñando a operar 

No todos los hitos pertenecen al pasado. En 2023, el Hospital Universitario Vall d'Hebron realizó el primer trasplante pulmonar completamente robótico del mundo, sustituyendo la incisión tradicional de treinta centímetros por unos orificios de milímetros. El hito es catalán y así debe contarse. 

Pero hay un paso previo: antes de llegar al paciente, el equipo ensayó la técnica durante meses, primero en simulación con pulmones de plástico y después en cirugía experimental, que realizaron en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón de Cáceres. 

Esa participación figura entre los méritos por los que su director científico, Francisco Miguel Sánchez Margallo, recibió el Premio de Medicina Traslacional de la Real Academia Nacional de Medicina. 

Extremadura no salió en la foto del quirófano, pero Extremadura fue donde el equipo que actuó aprendió a hacerlo. Y es solo uno de los ejemplos de actuaciones donde este Centro es precursor y sirve de laboratorio de ensayos a especialistas de todo el mundo. 


Bien mirado, es el patrón que se repite en casi todo lo anterior. Aquí se hizo la primera línea telefónica de iniciativa privada y el monopolio estatal la borró cuatro años después. Aquí se crio el pez que salvó vidas en el Lacio y el nombre que lo trajo acabó fusilado contra una tapia. Aquí se escribió la primera receta de la tortilla de patatas y el mérito viajó al norte. Extremadura no ha llegado tarde tantas veces como dice el tópico. Lo que le ha pasado, más bien, es que llegó demasiado pronto y luego no pudo o no supo reivindicarse. 

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Sobre el autor

Juan Carlos Zambrano

Periodista

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