Los restos mortales de Francisco Barquero Tejado han sido entregados este sábado a su familia en Quintana de la Serena, su localidad natal, 85 años después de su fallecimiento en la prisión franquista de Orduña, en Vizcaya.
La consejera de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco, María Jesús San José, y el director del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, Alberto Alonso, se han desplazado hasta este municipio pacense para participar en la entrega.
Antes del acto, ambos representantes visitaron los terrenos ocupados por el antiguo campo de concentración de Castuera, donde Barquero estuvo recluido tras finalizar la Guerra Civil.
Sus restos habían sido exhumados en 2014 del cementerio de Orduña junto a los de otras trece personas. Desde entonces permanecían depositados, todavía sin identificar, en el Columbario de la Dignidad.
Las investigaciones posteriores han permitido determinar que uno de aquellos restos correspondía a Francisco Barquero y devolverlo finalmente a sus familiares.
De Castuera a la prisión de Orduña
Francisco Barquero era campesino, natural y vecino de Quintana de la Serena. No estaba casado. Fue detenido en junio de 1939 y trasladado al campo de concentración de Castuera, instalado al término de la guerra.
Cuando ya permanecía recluido en la Prisión Central de Castuera, fue sometido a un consejo de guerra que lo condenó a doce años y un día de prisión. En febrero de 1940 fue trasladado al penal de Orduña.
Murió allí el 9 de mayo de 1941. El certificado de defunción atribuyó el fallecimiento a una avitaminosis, una enfermedad vinculada a la carencia grave de vitaminas. El Gobierno vasco señala que esta causa refleja las condiciones extremas de alimentación, higiene y asistencia sanitaria que padecieron los presos.
El campo de Castuera desempeñó un papel destacado en el traslado de reclusos hacia distintas prisiones franquistas. De las al menos 225 personas fallecidas en Orduña, 104 procedían de Castuera y la mayoría eran extremeñas.
Otros tres extremeños identificados
La identificación de Francisco Barquero forma parte de un nuevo grupo de cinco personas cuyos restos han recuperado su identidad. Tres de las otras cuatro también eran naturales de la provincia de Badajoz.
Se trata de Juan Carreras Calzado, de Hornachos; Antonio Corbacho Merino, de Alange, y Francisco Navarro Márquez, también de Hornachos. La quinta persona identificada es Francisco Ávila Martínez, natural de Ontur, en Albacete.
Con estas cinco nuevas identificaciones asciende a 36 el número de víctimas cuyos restos exhumados en Orduña ya tienen nombre y apellidos. La entrega celebrada en Quintana de la Serena permite cerrar el recorrido de Francisco Barquero desde su detención en Extremadura hasta su muerte en el País Vasco y devolver sus restos a la localidad de la que salió preso en 1939.
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