El proyecto para construir una planta destinada a transformar alperujo en biogás y biometano en Oliva de Plasencia ha superado el procedimiento de evaluación ambiental simplificada.
La Dirección General de Gestión Sostenible y Política Forestal concluye que la instalación no tendrá efectos adversos significativos sobre el medio ambiente si se cumplen las medidas preventivas y correctoras establecidas. Por este motivo, la Junta considera que no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria.
La resolución supone un avance en la tramitación, pero no autoriza todavía la construcción de la planta. El proyecto deberá obtener, entre otros permisos, la autorización ambiental integrada, la calificación rústica y la correspondiente licencia municipal.
Dos fases hasta alcanzar las 50.000 toneladas
La planta está promovida por Desarrollos Bioenergéticos de Extremadura Alagón SL y se ubicará en la parcela 13 del polígono 533, con acceso desde la carretera CC-212 y el camino del Pimpollar.
La finca tiene una superficie total de 180.011 metros cuadrados, aunque las instalaciones ocuparán aproximadamente 18.095 metros cuadrados.
El proyecto se desarrollará en dos fases. En la primera podrá tratar hasta 25.000 toneladas anuales de alperujo, mientras que la ejecución de la segunda elevará su capacidad hasta las 50.000 toneladas.
La materia prima procederá exclusivamente de residuos generados durante el lavado, la limpieza, el centrifugado y la separación de la aceituna. Mediante un proceso de digestión se producirá biogás, que será posteriormente depurado para obtener biometano.
La instalación contará con tanques de recepción, varios digestores, un módulo técnico, un sistema de separación y una unidad de depuración del biogás. El proceso generará además alrededor de 11.600 toneladas anuales de digestato sólido y 30.416 toneladas de digestato líquido, materiales susceptibles de aprovechamiento como fertilizantes si cumplen la normativa aplicable.
A poco más de un kilómetro del casco urbano
La ubicación prevista se encuentra a 1.370 metros del núcleo urbano de Oliva de Plasencia y a unos 1.040 metros de la zona de viviendas denominada Las Angosturas.
El Ayuntamiento considera que la actividad podría ser compatible con el planeamiento municipal, pero condiciona su implantación a la obtención de la calificación rústica y del resto de autorizaciones necesarias.
Durante la tramitación, el Consistorio presentó observaciones relacionadas con la contaminación atmosférica, el abastecimiento de agua, el tráfico y las infraestructuras viarias. También formuló alegaciones Ecologistas en Acción.
La documentación del proyecto contempla inicialmente la construcción de un pozo para atender las necesidades de agua de la instalación, una actuación que necesitará los permisos de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Si esa captación no fuera autorizada, el promotor deberá recurrir a otra alternativa de suministro.
Condiciones ambientales
La parcela se encuentra fuera de la Red Natura 2000 y de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura. El informe considera además que la vulnerabilidad de la planta ante accidentes graves es baja.
La resolución obliga al promotor a controlar las emisiones, el ruido, los vertidos, la gestión de residuos y el posible impacto sobre el suelo y las aguas. También deberá adoptar medidas de prevención de incendios y comunicar cualquier modificación sustancial del proyecto.
El informe ambiental tendrá una vigencia de cinco años. Si la planta no obtiene dentro de ese plazo la correspondiente autorización, el pronunciamiento perderá sus efectos.
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