La candidata del Partido Popular, María Guardiola, no ha logrado este viernes la confianza de la Asamblea de Extremadura en la segunda votación de su investidura como presidenta de la Junta. El resultado ha sido idéntico al registrado en el primer intento celebrado el miércoles: 29 votos a favor del PP y 36 en contra, correspondientes a los grupos del PSOE (18), Vox (11) y Unidas por Extremadura (7).
La segunda votación se ha celebrado 48 horas después de la primera, tal y como establece el reglamento de la cámara autonómica. En esta ocasión bastaba con una mayoría simple para lograr la investidura, pero el resultado estaba prácticamente decidido después de que Vox adelantara ayer que volvería a votar en contra al no haberse cerrado un acuerdo político con el PP.
Durante el pleno, el portavoz de Vox, Óscar Fernández Calle, confirmó que su formación mantenía su rechazo a la investidura. “Primero el qué, el cómo y el cuándo, y luego ya acordaremos quién”, afirmó, insistiendo en que su grupo está dispuesto a negociar políticas concretas para impulsar un cambio en la región, pero no apoyará la investidura sin compromisos claros.
Fernández Calle defendió la necesidad de abordar cuestiones que considera prioritarias para Extremadura, como la defensa de la Central nuclear de Almaraz, el desarrollo del regadío de Tierra de Barros, el apoyo al sector primario frente a las políticas del Pacto Verde europeo o una rebaja fiscal que impulse la economía regional. También reclamó liberar suelo, reducir burocracia, construir más vivienda y reforzar los servicios públicos esenciales.
El portavoz de Vox rechazó además las críticas que responsabilizan a su partido del bloqueo político. “Vox no suma sus votos al PSOE. Con esos señores no vamos ni a por billetes de 500 euros. Pero tampoco se los vamos a regalar al Partido Popular”, afirmó, reiterando que su formación apoyará la investidura si hay acuerdo y votará en contra si no lo hay.
La abstención
Por su parte, María Guardiola volvió a pedir a los grupos de la oposición que permitieran su investidura mediante la abstención para evitar el bloqueo institucional. La candidata popular recordó que no necesitaba que ningún partido asumiera su programa, sino únicamente que no votaran en contra para permitir gobernar a quien ganó las elecciones con el 43 por ciento del apoyo electoral.
“No necesito que ningún grupo suscriba todo lo que se ha expresado aquí. Basta con no ejercer el voto en contra. Basta con que no se bloqueen las ganas de seguir trabajando”, afirmó. La dirigente popular defendió además su modelo de gestión basado en la bajada de impuestos, la simplificación administrativa, la defensa de los servicios públicos y la exigencia de un trato justo para Extremadura por parte del Gobierno de España.

El bloqueo de Extremadura es usted
Desde el PSOE, las críticas fueron muy duras. La portavoz socialista en la cámara, Piedad Álvarez, aseguró que la situación política ha llevado a Extremadura a “un callejón sin salida” y responsabilizó directamente a la candidata popular del bloqueo institucional.
“El bloqueo de Extremadura es usted, exclusivamente usted”, afirmó durante su intervención, en la que reprochó a Guardiola haber convocado elecciones anticipadas “porque quiso” y haber provocado que la Junta pueda permanecer paralizada durante más de seis meses.
Álvarez criticó además que la presidenta en funciones “no tiene discurso político” y que sus explicaciones se han convertido en “cuentos chinos”, y aseguró que su decisión de adelantar los comicios ha impedido que se puedan aprobar presupuestos, convocar oposiciones o poner en marcha ayudas para los daños provocados por temporales.
También cuestionó la estabilidad que transmite el actual escenario político. “Los inversores quieren coherencia, trabajo, estabilidad, certezas. Y usted es la imagen de todo lo contrario, es la imagen de la inestabilidad”, afirmó, acusando a Guardiola de actuar movida por el intento de “mantener su sillón”.

Unidas por Extremadura
Por su parte, la portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, invitó a la presidenta en funciones a marcharse “ahora que puede hacerlo con dignidad” y le pidió que no permita que “los señoros de Vox y del PP la defenestren”. También le reprochó las pérdidas económicas que, a su juicio, ha provocado el adelanto electoral y advirtió de que, si finalmente se celebran nuevos comicios, Extremadura podría no tener gobierno hasta junio o julio.
En su intervención final, Guardiola pidió rebajar la confrontación política y centrar el debate en los problemas de la región. “Dejen de hablar de mí y hablen de Extremadura”, reclamó. La candidata popular insistió en que existe margen para el acuerdo en ámbitos como la economía, la educación o la sanidad y defendió que “lo que pide la gente es eficacia, no pureza doctrinal”.
“No pido adhesiones incondicionales, sino que no se cierre el camino” (...) “lo que pide la gente es eficacia, no pureza doctrinal”, concluyó antes de reiterar su disposición al diálogo. “Mi mano sigue tendida y mi compromiso al sí es total. Extremadura nos está esperando, señor Fernández, no le fallemos”, afirmó.
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