El Infoex da por extinguido el incendio de Pinofranqueado tras ocho días de lucha contra el fuego

El incendio ha afectado a unas 3.765 hectáreas y obligó a evacuar a cerca de 700 vecinos de Las Hurdes. Cerrada la emergencia, comienza ahora una fase centrada en recuperar las zonas afectadas, proteger el abastecimiento de agua y volver a la normalidad

26 de agosto de 2026 a las 21:10h
Maquinaria del Infoex realiza trabajos tras el incendio de Pinofranqueado. / EP
Maquinaria del Infoex realiza trabajos tras el incendio de Pinofranqueado. / EP

El Plan de Lucha contra Incendios Forestales de Extremadura (Infoex) ha dado por extinguido este miércoles el incendio de Pinofranqueado, ocho días después de que comenzara uno de los fuegos más importantes registrados este verano en Extremadura.

La declaración de extinción pone fin a una emergencia que se inició durante la tarde del martes 18 de agosto y que ha afectado a unas 3.765 hectáreas, según las últimas mediciones difundidas durante la evolución del incendio.

El fuego mantuvo durante varios días en vilo a Las Hurdes, con una situación especialmente complicada durante sus primeras jornadas. La evolución de las llamas obligó a activar importantes medios terrestres y aéreos y a adoptar medidas preventivas sobre la población.

Alrededor de 700 personas tuvieron que ser evacuadas de diferentes alquerías de la comarca, principalmente pertenecientes al término municipal de Pinofranqueado y zonas próximas. Entre las localidades afectadas por las evacuaciones estuvieron Horcajo, Avellanar, Erías, Castillo, El Gasco, Martilandrán, La Fragosa, Robledo y Cerezal, mientras que en Nuñomoral llegaron a adoptarse medidas de confinamiento.

De la estabilización a la extinción

Después de varios días de intenso trabajo, el incendio pudo darse por estabilizado en la tarde del viernes 21 de agosto, lo que permitió iniciar progresivamente el regreso de los vecinos que habían tenido que abandonar sus casas.

El domingo 23, el Infoex dio el incendio por controlado y rebajó a nivel cero su peligrosidad. Desde entonces, los efectivos han continuado sobre el terreno con labores de vigilancia, remate y eliminación de posibles puntos calientes hasta que este miércoles se ha podido declarar finalmente su extinción.

Con ello termina formalmente la lucha contra el fuego, pero comienza una segunda fase que será determinante para la recuperación de la zona.

Evitar que las cenizas afecten al agua

Una de las primeras preocupaciones tras el incendio es el posible arrastre de cenizas y restos procedentes del monte quemado, especialmente ante episodios de lluvia, hacia cauces, captaciones y depósitos utilizados para el abastecimiento.

La Junta de Extremadura ya ha anunciado actuaciones sobre el terreno para reducir este riesgo. Durante estos días ha sido necesario recurrir además a camiones cisterna del Consorcio MásMedio de la Diputación de Cáceres, homologados por el Servicio Extremeño de Salud, para garantizar el suministro en algunas zonas afectadas.

A estas intervenciones se sumarán las tareas de recuperación de los terrenos quemados, evaluación de daños y protección de las áreas más vulnerables frente a la erosión, especialmente de cara a las lluvias de los próximos meses.

Las Hurdes busca recuperar la normalidad

La extinción supone también un paso decisivo para que Las Hurdes pueda recuperar plenamente su actividad cotidiana y turística después de más de una semana marcada por el incendio, las evacuaciones, las carreteras afectadas y la presencia permanente de los servicios de emergencia.

El fuego se ha producido además en plena temporada turística de verano, una época especialmente importante para alojamientos rurales, establecimientos de hostelería, piscinas naturales y otros negocios vinculados a los visitantes.

Superada ya la emergencia, el reto pasa por recuperar la normalidad y trasladar que la comarca continúa abierta al visitante, al tiempo que se acometen los trabajos necesarios en las zonas directamente afectadas por las llamas.

Ocho días después de comenzar el incendio, Las Hurdes cierra así la fase más difícil. La extinción del fuego pone punto final a la emergencia, pero abre ahora un periodo de recuperación ambiental, reparación de daños y reactivación económica y turística de una comarca que afronta las consecuencias dejadas por más de 3.700 hectáreas quemadas.

Añadir La Portada de Extremadura como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Sobre el autor

Javier Fernández
Ver biografía
Lo más leído