La presidenta de la Junta, María Guardiola, aprovechó este lunes la entrega de las Medallas de Extremadura 2026 para reivindicar una comunidad construida desde la igualdad, la pluralidad y el respeto y lanzar un mensaje contra la creciente confrontación política y social. “No estamos para romper. No estamos para dividir. No estamos para polarizar”, afirmó desde el Teatro Romano de Mérida en vísperas del Día de Extremadura.
Guardiola situó buena parte de su discurso en la necesidad de afrontar unos “tiempos exigentes” sin recurrir al enfrentamiento permanente. Frente a la crispación, defendió una política entendida como servicio público y reclamó “altura y madurez” a quienes tienen responsabilidades institucionales.
La presidenta sostuvo que ninguna reivindicación gana legitimidad por elevar el tono y advirtió especialmente contra la utilización del odio incluso cuando se defienden causas vinculadas a la igualdad o la diversidad. El respeto, vino a señalar, no puede reclamarse mientras se niega al adversario.
“De poco sirve defender una causa si la forma en que la defendemos la desdibuja o la bloquea”, afirmó durante una intervención en la que insistió en que ningún interés particular puede imponerse al general.
Una Extremadura en la que “cabemos todos”
El mensaje adquirió especial significado en una edición de las Medallas en la que uno de los reconocimientos ha recaído en José María Núñez, referente durante más de tres décadas de la Fundación Triángulo y de la defensa de los derechos LGTBI en Extremadura.
Guardiola destacó su trabajo para que cualquier persona pueda vivir libremente también en los pueblos y ciudades de la región y recordó a quienes durante años tuvieron que marcharse para poder vivir su identidad con libertad.
La presidenta defendió una Extremadura “diversa y libre” en la que “cabemos todos”, y sostuvo que la pluralidad, lejos de perjudicar la convivencia, contribuye a fortalecerla.
Núñez recogió la Medalla como un reconocimiento que trasciende su trayectoria personal. Subrayó el significado de que el máximo galardón de la comunidad distinga por primera vez esta causa porque supone, aseguró, reconocer que la diversidad forma parte de la identidad democrática de Extremadura.
El activista agradeció el reconocimiento a su defensa del derecho “a poder amar, desear y ser en mi tierra” y advirtió de que conquistas que pueden parecer definitivamente asentadas siguen necesitando protección. Frente a los discursos que señalan a las mujeres o a las personas LGTBI, dejó una advertencia: “No vamos a permitir ni un solo paso atrás”.
Gracia, Porro y el Museo Romano
Las Medallas de Extremadura reconocieron también dos trayectorias deportivas muy diferentes pero vinculadas por el esfuerzo y la capacidad de superación.
El nadador cacereño Guillermo Gracia, con 27 campeonatos mundiales, 15 europeos, 46 títulos nacionales y diez récords del mundo, protagonizó uno de los momentos más emotivos de la gala.
Gracia compartió el reconocimiento con su familia, sus compañeros y su club, Cáceres Delfines, y resumió su trayectoria con una frase: “Mi capacidad es mayor que mi discapacidad”. Un mensaje con el que animó a superar las barreras confiando en las propias posibilidades.

El futbolista Pedro Porro no pudo asistir debido a sus compromisos profesionales y agradeció la distinción mediante un vídeo proyectado durante la ceremonia. Recogerá la Medalla posteriormente.
El cuarto reconocimiento fue para el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (MNAR). Su directora, Trinidad Nogales, repasó una trayectoria que se remonta a 1838 y destacó el salto que supuso para la institución la apertura del edificio diseñado por Rafael Moneo.
Nogales defendió que los museos son hoy “más necesarios que nunca” y apeló a la colaboración entre administraciones para conseguir otro de los grandes proyectos culturales pendientes de Mérida: el Museo Nacional de Arte Visigodo.

Almaraz y Las Hurdes
Guardiola llevó también al Teatro Romano algunos de los asuntos que han marcado la actualidad extremeña durante los últimos meses.
La presidenta recordó a los afectados por los incendios forestales del verano, especialmente en Las Hurdes, y trasladó el compromiso de la Junta con la recuperación de las zonas dañadas, la reforestación y el apoyo a explotaciones, empresas y municipios perjudicados.
“Estuvimos antes, estamos durante y estaremos después”, afirmó.
También puso como ejemplo de unidad la defensa de la continuidad de la central nuclear de Almaraz, vinculando los logros de la región a la capacidad de instituciones, sociedad y agentes económicos y sociales para actuar conjuntamente.
En el terreno económico, reivindicó la evolución del empleo y la afiliación a la Seguridad Social y atribuyó esos avances al esfuerzo conjunto de trabajadores, autónomos y empresas.
“Sucede Extremadura”
Todo el discurso presidencial estuvo atravesado por referencias a Robe Iniesta, líder de Extremoduro y Medalla de Extremadura en 2014, cuyo recuerdo inspiró el lema elegido este año para la celebración institucional: ‘Sucede Extremadura’.
“Sucede que Extremadura cree en su destino y en su gente. Sucede que Extremadura no entiende de barreras ni de complejos”, proclamó Guardiola, que reivindicó una región capaz de ganar presencia en España sin renunciar a su identidad.
La gala estuvo conducida por la periodista Raquel Sánchez Silva y contó con la participación de la Orquesta de Extremadura y la soprano Pilar Jurado, encargada de interpretar el himno regional. Sanguijuelas del Guadiana, junto a la cantaora Celia Ronero, cerrarn la ceremonia como anticipo del concierto previsto para este martes en el mismo Teatro Romano.
Los jóvenes reclaman su sitio
El discurso ciudadano correspondió este año a la escritora almendralejense Inma Rubiales, que reivindicó a los jóvenes extremeños no únicamente como el futuro de la comunidad, sino como parte activa de su presente.
Rubiales reclamó oportunidades para desarrollar el talento desde Extremadura y mejores conexiones con el exterior. “Estar conectado es sinónimo de libertad”, señaló antes de resumir una aspiración compartida por buena parte de su generación: “Queremos que nuestros jóvenes puedan llegar muy lejos desde aquí”.
El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, aprovechó igualmente su intervención para defender la igualdad y la diversidad y reclamar que Extremadura abandone definitivamente cualquier resignación ante sus reivindicaciones históricas.
Osuna puso especialmente el foco en el futuro Museo Nacional de Arte Visigodo y reclamó que su puesta en marcha y dotación presupuestaria se conviertan en una prioridad.
La ceremonia cerró así la víspera del 8 de septiembre con cuatro Medallas muy diferentes entre sí, pero atravesadas por un mismo relato: una Extremadura que reivindica la superación, la libertad individual, el talento y la conservación de un patrimonio que constituye una de sus principales señas de identidad.
Sanguijuelas del Guadiana interpretó ayer 'Revolá' en el Teatro Romano de Mérida junto a la cantaora Celia Romero. Ambos pusieron el broche de oro a la ceremonia. / LP
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