La Guardia Civil ha intervenido cerca de 2.300 prendas de ropa en un establecimiento de Plasencia al no poder acreditarse documentalmente su procedencia legal. La mercancía, valorada en aproximadamente 13.600 euros, ha quedado precintada e inmovilizada a disposición de las autoridades aduaneras.
La actuación tuvo lugar el pasado 7 de septiembre, durante una inspección realizada en un comercio dedicado a la venta de productos textiles.
Los agentes comprobaron que numerosas prendas expuestas para su venta habían sido fabricadas fuera de la Unión Europea, concretamente en un país asiático, pero carecían de la identificación del importador europeo.
El responsable del establecimiento tampoco pudo aportar la documentación necesaria para acreditar que la mercancía había sido introducida y comercializada legalmente dentro del territorio comunitario.
Posible infracción de contrabando
Ante las irregularidades detectadas, la Guardia Civil levantó acta por una supuesta infracción administrativa de contrabando. La actuación no implica, por el momento, que exista una infracción firme, ya que será la autoridad aduanera competente la encargada de examinar el expediente y decidir las medidas correspondientes.
Las prendas no han sido retiradas definitivamente ni decomisadas mediante resolución, sino que permanecen precintadas e inmovilizadas mientras se determina su situación legal.
La intervención forma parte de los controles desarrollados por la Guardia Civil en materia fiscal para comprobar el cumplimiento de las normas sobre importación y comercialización de productos.
Estas inspecciones buscan evitar la distribución de mercancías cuya entrada legal en la Unión Europea o cuyo origen no puedan justificarse mediante las facturas, declaraciones aduaneras y demás documentos exigidos.
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