La Junta de Extremadura ha dado un paso significativo en la lucha contra la discriminación al anunciar la constitución de una Comisión para la Erradicación de los Delitos de Odio. Esta nueva entidad, presentada por la presidenta María Guardiola, tiene como objetivo principal mejorar la coordinación de las respuestas institucionales y ofrecer un apoyo más efectivo a las víctimas de delitos motivados por la LGTBIfobia en la región. El anuncio se realizó durante el acto institucional conmemorativo del Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Transfobia y Bifobia, celebrado en la Asamblea de Extremadura, un evento que contó con la presencia de representantes de todos los grupos políticos, a excepción de Vox.
Durante su intervención, Guardiola enfatizó la necesidad de construir «aulas que estén libres de violencia y de discriminación», donde la diversidad sea celebrada y no cause sufrimiento. Para lograrlo, avanzó la creación de una Comisión de Coordinación en Igualdad, subrayando que la promoción de la igualdad en el ámbito educativo debe ser una estrategia compartida por centros, familias y profesionales. La visión de la presidenta es que Extremadura se convierta en un referente de inclusión, donde «la diversidad forme parte de nuestro patrimonio humano» y cada localidad sea un espacio de diálogo y convivencia.
El compromiso de Extremadura contra el odio
Guardiola fue contundente al afirmar que la igualdad requiere no solo de leyes, recursos y compromiso, sino también de «gestos diarios» y de la valentía de no ignorar los discursos de odio. «El odio es tierra quemada, no da ningún fruto, solamente ceniza», sentenció, dejando claro que Extremadura rechaza convivir con el desprecio, el insulto o la humillación. La presidenta destacó que la conmemoración del Día Internacional contra la LGTBIfobia, que se celebra cada 17 de mayo, es un llamado a la acción para todos, en defensa de la dignidad humana, la libertad y el derecho de cada individuo a ser reconocido sin necesidad de pedir permiso.

La líder extremeña reiteró que combatir la LGTBIfobia trasciende la protección de un segmento específico de la ciudadanía; se trata de salvaguardar la convivencia y la libertad de todos. «Mientras una sola persona reciba una mirada que juzga, una que hiere o una violencia que golpea, seguiremos teniendo motivos para trabajar», aseguró. Guardiola también alertó sobre las múltiples manifestaciones de la LGTBIfobia, que van desde agresiones físicas y verbales hasta formas más sutiles pero igualmente dañinas como la exclusión, el desprecio y el aislamiento, todas ellas «inaceptables».
La voz de los colectivos LGTBI: violencia invisible y necesidad de un pacto
El acto también sirvió de plataforma para que las asociaciones LGTBI expusieran la realidad que enfrentan. Sara Ramos, vicepresidenta de Extremadura Entiende, puso de manifiesto la «violencia invisible» que sufren las familias LGTBI. Esta violencia, según Ramos, se manifiesta de manera constante en entornos cotidianos como centros sanitarios, educativos, formularios administrativos y en las miradas que obligan a las personas a «salir del armario en cualquier contexto». Subrayó que esta discriminación no siempre proviene de fuera o de las instituciones, sino que a menudo se encuentra en el seno de las propias familias, donde las realidades diversas no son reconocidas al mismo nivel que las tradicionales.
Ramos lamentó que una familia reconstituida, adoptiva o diversa sea aún percibida como algo distinto, menor o que requiere validación social. Alarmantemente, señaló que «una de cada tres personas vive situaciones de humillación, rechazo o trato desigual simplemente por ser quien es», y que el odio no solo se manifiesta en la calle, sino también en el ámbito laboral (13%) y en el hogar (11%). Ante esta situación, la vicepresidenta de Extremadura Entiende hizo un llamado urgente a la acción, reivindicando la necesidad de un «pacto de Estado contra los delitos de odio», un compromiso firme y sostenido por todas las fuerzas políticas, que trascienda ideologías y ciclos electorales. A pesar de los desafíos, Ramos valoró positivamente los esfuerzos que se están realizando desde las instituciones extremeñas.
Queremos una Extremadura libre, en la que nadie tenga que esconder quién es. Aquí no tiene cabida el odio.#DíaInternacionalContraLaLGTBIfobia pic.twitter.com/2I8iaUsIh6
— María Guardiola (@MGuardiolaM) May 15, 2026
Por su parte, Silvia Tostado, presidenta de Fundación Triángulo, agradeció la presencia de los grupos políticos asistentes, haciendo una velada alusión a la ausencia de Vox. Tostado reconoció que Extremadura ha mantenido la mayoría de las políticas públicas relacionadas con el colectivo LGTBI, aunque expresó su preocupación al considerar que la situación actual es «un poquito peor que en 2015, cuando impulsamos una ley LGTBI por consenso». La presidenta de Fundación Triángulo advirtió sobre las graves consecuencias de los discursos de odio, que no son inocuos y son replicados por los jóvenes, reafirmando que «negar que la LGTBIfobia existe es negar la evidencia».
El impacto personal de la transfobia: el testimonio de Alba Tena
Uno de los momentos más emotivos del evento fue el testimonio de Alba Tena, una mujer trans que compartió su experiencia personal. Alba relató cómo su proceso de transición coincidió con un periodo de «humillación laboral prácticamente a diario» mientras trabajaba en una perfumería, lo que la llevó a una baja por depresión y ansiedad. Su relato puso de manifiesto que la violencia no siempre deja marcas visibles: «A veces te deja sin autoestima y te hace pequeñita y callada», provocando que una persona se sienta un estorbo. «Y eso también es violencia», afirmó con rotundidad.
Alba Tena enfatizó que «la transfobia existe y estas cosas empiezan con gestos constantes que por separado parecen tonterías». Aclaró que su sufrimiento nunca provino de su identidad como mujer trans, sino de encontrarse en un entorno incapaz de tratarla con humanidad y respeto. «El sufrimiento viene de cómo nos tratan», concluyó, un mensaje poderoso que resonó entre los asistentes.

La Asamblea reafirma su compromiso con la igualdad
Cerrando el acto, Manuel Naharro, presidente de la Asamblea de Extremadura, destacó que este día es «sobre todo una llamada a la conciencia, una invitación a reflexionar sobre la sociedad que somos» y la que se desea construir. Naharro subrayó que hablar de igualdad, respeto y dignidad no debería depender de modas o coyunturas. Reconoció los significativos avances de España en las últimas décadas, con la conquista de derechos que antes parecían inalcanzables, fruto del coraje de muchas personas que alzaron su voz a pesar de las duras consecuencias personales, familiares y profesionales. Sin embargo, también advirtió que «queda mucho camino por recorrer», reafirmando el compromiso de la Asamblea con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria para todos.
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