El Servicio Extremeño de Salud (SES) financiará con 1.862.352 euros la prestación de asistencia religiosa católica durante los próximos cuatro años en doce hospitales públicos de Extremadura. El convenio, publicado este miércoles en el Diario Oficial de Extremadura (DOE), concreta la distribución del servicio, su funcionamiento y las condiciones de acceso de los capellanes a los centros sanitarios.
La atención será voluntaria y estará dirigida exclusivamente a los pacientes hospitalizados y acompañantes que la soliciten. El acuerdo establece que deberá prestarse respetando la libertad religiosa, de conciencia y la intimidad de los usuarios.
El modelo diseñado incluye 19 capellanes a tiempo completo y nueve a tiempo parcial. La jornada parcial equivaldrá al 55% de la ordinaria. El SES aportará 19.440 euros anuales por cada capellán con dedicación completa y el 55% de esa cantidad cuando trabaje a tiempo parcial.
El gasto alcanzará los 465.588 euros anuales, que el organismo sanitario transferirá al Arzobispado de Mérida-Badajoz mediante pagos trimestrales de 116.397 euros. Antes de cada abono, las diócesis deberán acreditar la identidad de los capellanes, el hospital al que están adscritos, su régimen de dedicación y el periodo de servicio efectivamente prestado.
Badajoz tendrá la mayor dotación
El Hospital Universitario de Badajoz será el centro con mayor número de capellanes: tres a tiempo completo y uno a tiempo parcial. El complejo formado por los hospitales Perpetuo Socorro y Materno Infantil contará con otros dos a jornada completa y uno parcial.
El Hospital de Mérida dispondrá igualmente de dos capellanes completos y uno parcial, mientras que el Hospital de Don Benito-Villanueva tendrá la misma dotación.
En la provincia de Cáceres, el Hospital San Pedro de Alcántara contará con dos capellanes a tiempo completo y uno a tiempo parcial. El Hospital Universitario de Cáceres tendrá uno completo y otro parcial.
El Hospital Virgen del Puerto de Plasencia dispondrá de dos capellanes completos y uno parcial. Los centros de Coria y Navalmoral de la Mata tendrán, cada uno, un capellán a jornada completa y otro a tiempo parcial.
La distribución se completa con un capellán a tiempo completo en los hospitales Tierra de Barros, Llerena y Zafra.
Aunque el convenio fija estas dotaciones, también permite ajustarlas a la realidad operativa, las características y la estructura de cada hospital, siempre que se garantice la continuidad del servicio.
Visitas, culto y acompañamiento
Cada hospital contará con un Servicio de Asistencia Religiosa Católica (SARC). Entre sus funciones estarán visitar a los pacientes que hayan solicitado atención, celebrar actos de culto, administrar sacramentos, ofrecer asesoramiento en cuestiones religiosas y colaborar en las iniciativas de humanización de la asistencia sanitaria.
La Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz será la encargada de designar a los capellanes o a las personas consideradas idóneas para desarrollar esta labor. Su actividad no generará una relación laboral o contractual con el SES.
Los profesionales deberán coordinarse con las gerencias de las áreas de salud y cumplir los reglamentos y protocolos internos de cada hospital. También tendrán que llevar una tarjeta de identificación personal y visible durante su estancia en los centros.
El SES, por su parte, facilitará espacios para la oración y la celebración del culto, así como dependencias destinadas a recibir visitas y guardar el material necesario. Su utilización quedará subordinada al normal funcionamiento de la asistencia sanitaria.
El convenio prevé además que los servicios puedan incorporar voluntariado católico, formado por personas mayores de edad que colaboren de manera voluntaria y no remunerada bajo la supervisión del servicio religioso.
La atención deberá respetar la voluntad del paciente. Cuando este no pueda expresarla, podrán tenerse en cuenta las indicaciones de sus representantes legales o familiares, siempre de acuerdo con su voluntad conocida o presumible.
El acuerdo también obliga a proteger la confidencialidad de los datos sanitarios y personales. Los capellanes únicamente podrán localizar a los pacientes que hayan solicitado el servicio, y cualquier imagen tomada en los hospitales requerirá los consentimientos establecidos legalmente.
La asistencia podrá ser adaptada o limitada temporalmente por razones asistenciales, organizativas, epidemiológicas, de seguridad o de salud pública. Una comisión integrada por representantes del SES y del Arzobispado se encargará de vigilar la aplicación del convenio y resolver las posibles discrepancias.
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