"Con los nuevos aceleradores hemos pasado de más de treinta sesiones de radioterapia a solo seis"

Entrevista a Isabel Rolán | Presidenta de la Asociación Oncológica Extremeña (AOEx)

18 de octubre de 2026 a las 23:49h
Isabel Rolán, presidenta de la Asociación Oncológica Extremeña (AOEx). / LP
Isabel Rolán, presidenta de la Asociación Oncológica Extremeña (AOEx). / LP

La lucha contra el cáncer de mama avanza en varios frentes. La detección precoz permite descubrir tumores antes de que la enfermedad progrese, mientras que los nuevos tratamientos reducen las molestias y facilitan la recuperación. Isabel Rolán, presidenta de la Asociación Oncológica Extremeña (AOEx), destaca la evolución de la atención oncológica en la región, celebra la ampliación del cribado a partir de los 45 años y recuerda que el apoyo psicológico resulta esencial desde el diagnóstico. "Escuchar también es una forma de ayudar y de cuidar".

—Uno de los avances que destaca es la reducción de las sesiones de radioterapia. ¿Qué ha cambiado?

—Con el nuevo acelerador, lo que antes era una radioterapia de más de treinta sesiones ha pasado a seis. Eso implica que las mujeres que se desplazan desde lejos a los hospitales reducen mucho la carga que supone el tratamiento. Es mucho más llevadero y los efectos son los mismos. Ha habido avances y eso lo notan las pacientes que no viven en las ciudades con hospitales.

—La prevención sigue siendo fundamental. ¿Qué supone ampliar el cribado del cáncer de mama a partir de los 45 años?

—Es una gran noticia. Para que una persona pueda seguir adelante con su vida, la prevención es crucial. No es lo mismo detectar un tumor en una fase embrionaria que en un estado avanzado. Al bajar la edad, ampliamos el radio de prevención y podemos detectar de forma precoz algunos casos que antes quedaban fuera del programa.

—¿Todavía hay mujeres que no acuden a las pruebas por miedo?

—En Extremadura tenemos un cribado que se lleva de forma muy exhaustiva. En las zonas rurales las mujeres acuden masivamente, pero en las ciudades no hay la misma respuesta. Muchas veces, la mujer tiene miedo. Siempre les digo que, si tienen miedo a que les descubran algo, lo van a tener igualmente, pero será mejor que lo descubran a tiempo.

—¿Cómo es el proceso cuando una prueba detecta alguna anomalía?

—Los protocolos van muy rápido. Cuando se detecta alguna incidencia, se hacen ecografías y mamografías y se inicia el tratamiento. Si estamos ante un tumor más grande, muchas veces se administra quimioterapia para reducirlo. Si es más pequeño, se opera rápidamente. Después se aplican los tratamientos que correspondan.

—Usted lleva muchos años vinculada a la asociación. ¿Cómo ha cambiado la forma de afrontar el cáncer?

—La asociación se creó en 1998. Entonces, la palabra cáncer era un tabú. Casi no se podía nombrar porque era igual a muerte. Ahora las mujeres pueden hablar con más tranquilidad y compartir sus experiencias. Los tratamientos tienen menos efectos secundarios y, lo más importante, son cada vez más efectivos. Hay más posibilidades de convertir el cáncer en una enfermedad crónica.

Atención oncológica

—¿Ha mejorado también la atención oncológica en Extremadura?

—Muchísimo. Cuando empezamos, solo había oncología médica en Cáceres y en Badajoz, y radioterapia únicamente en Badajoz. Queríamos que Extremadura estuviera al nivel del resto de las comunidades. Poco a poco se fue ampliando la red de quimioterapia y radioterapia. Hoy tenemos oncólogos en todos los hospitales. Con la perspectiva del tiempo, valoro mucho el despliegue médico que se ha hecho en la región.

—¿Qué ocurre cuando una paciente necesita un tratamiento que no puede recibir aquí?

—Cuando hay algún tratamiento que no se puede administrar en Extremadura, se deriva a la paciente fuera sin ningún problema. La Junta tiene pisos para alojar a esos pacientes cuando necesitan desplazarse fuera de la comunidad.

—Más allá de los tratamientos, ¿qué necesita una persona cuando recibe el diagnóstico?

—Por experiencia personal sé que, cuando te diagnostican, sientes miedo. Sabes que la vida te va a cambiar. Habrá cambios físicos y afectará a tu entorno. Esos miedos se van gestionando gracias al apoyo psicológico. Escuchar también es una forma de ayudar y de cuidar.

—¿Cómo acompaña la AOEx a las pacientes durante ese proceso?

—Una persona con un diagnóstico sigue siendo la misma persona. No hay una forma estándar de afrontar la enfermedad. Cada uno lo hace según su manera de ser y sus necesidades particulares. El elemento común es el miedo. La quimioterapia y la radioterapia se hacen largas, quedan secuelas, pero poco a poco, si los pronósticos van bien, vas volviendo a tu rutina. Nosotros estamos para escuchar. Tenemos psicooncólogos en todos los hospitales y debemos estar al lado del paciente desde el principio.

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Sobre el autor

Antonio Gilgado

Periodista

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