La rebaja fiscal a la Central Nuclear de Almaraz ha enfrentado este jueves, 22 de octubre, a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, y al presidente del Grupo Parlamentario Socialista, Álvaro Sánchez Cotrina, en el pleno de la Asamblea. La jefa del Ejecutivo ha defendido que reducir la ecotasa era necesario para evitar el cierre de la planta, mientras el dirigente socialista le ha acusado de anteponer los intereses de las grandes eléctricas a las necesidades de los extremeños.
El intercambio se ha producido a raíz de una pregunta de Sánchez Cotrina sobre si «quitar los impuestos a las eléctricas es una prioridad en Extremadura». El portavoz socialista ha situado el debate en las prioridades de las cuentas autonómicas para 2027: a su juicio, la Junta ha elegido aliviar la carga fiscal de las grandes compañías frente a los problemas de los ciudadanos.
«No confunda defender a Extremadura con defender la cuenta de resultados de las grandes empresas», ha reclamado Sánchez Cotrina, que ha reprochado al Gobierno de PP y Vox que renuncie a recursos propios mientras, según ha sostenido, pide sacrificios a la población.
El PSOE cuestiona la renuncia a ingresos
El dirigente socialista ha recordado que este tributo se aplica a las grandes eléctricas desde 1997 y ha cuestionado que sus beneficiarias necesiten una rebaja cuando facturan miles de millones de euros. Para Sánchez Cotrina, la decisión reduce la capacidad de la Administración autonómica para financiar el desarrollo de Extremadura.
También ha rechazado que la reducción de impuestos fuera imprescindible para mantener la actividad de Almaraz. Según ha defendido, el Gobierno central ha exigido una serie de requisitos que se han cumplido, y ha vinculado a ese proceso la continuidad de la instalación.
Sánchez Cotrina ha acusado además a Guardiola de acercarse a las posiciones de Alberto Núñez Feijóo y del PP de Madrid, y ha reclamado una política fiscal que exija una mayor contribución a quienes tienen más capacidad económica.
Guardiola vincula la rebaja a la solicitud de prórroga
La presidenta de la Junta ha respondido que «la prioridad para Extremadura era salvar la central nuclear de Almaraz» y ha sostenido que la única vía para conseguirlo era reducir parte de los impuestos que soporta.
En concreto, ha vinculado el anuncio de una rebaja del 30% de la ecotasa autonómica con la posterior solicitud formal de prórroga presentada por las empresas propietarias. Frente a esa decisión, ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de haber buscado que la producción nuclear resultara económicamente inviable mediante un incremento de la fiscalidad que, según ha afirmado, ha alcanzado el 70% en cinco años.
Guardiola ha atribuido también a la movilización de la sociedad extremeña el cambio de escenario sobre el futuro de la planta. En ese contexto, ha reprochado al PSOE que participara en las protestas a favor de Almaraz y ahora cuestione una medida que ella considera decisiva para mantenerla abierta.
La presidenta ha acusado asimismo a los socialistas de haber votado contra la prórroga en el Congreso y ha defendido la continuidad de la instalación como «una decisión responsable».
Cruce de modelos energéticos y económicos
Durante su intervención, Guardiola ha asegurado que el cierre de Almaraz habría provocado un aumento del 30% en la factura eléctrica de los hogares extremeños. Ha contrapuesto, además, el modelo económico de su Gobierno con el que atribuye al PSOE: frente a una región «empobrecida» y «subvencionada», ha defendido transformar el potencial energético en industria, empleo de calidad y crecimiento.
El debate ha terminado con una referencia a las elecciones generales del 29 de noviembre. Guardiola ha afirmado que Almaraz continuará hasta 2030 y ha expresado su expectativa de que, después de esa cita electoral, pueda ampliarse la prórroga durante más años.
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