Estados Unidos ha decidido respaldar con financiación pública la recuperación de una central nuclear que permanece cerrada desde hace seis años. El Departamento de Energía estadounidense ha formalizado un préstamo de hasta 1.900 millones de dólares a NextEra Energy para reactivar la planta de Duane Arnold, en Iowa, que dejó de producir electricidad en agosto de 2020.
La operación pretende devolver a la red 615 megavatios de generación nuclear y forma parte de la estrategia estadounidense para aumentar la producción eléctrica ante una demanda que está creciendo con fuerza, especialmente por la expansión de los centros de datos, los servicios en la nube y la inteligencia artificial.
El proyecto tiene además detrás a Google, que ha firmado con NextEra Energy un acuerdo para comprar durante 25 años la electricidad producida por Duane Arnold. La tecnológica utilizará esta energía, disponible las 24 horas del día y sin emisiones directas de carbono, para atender el crecimiento de su infraestructura de nube e inteligencia artificial en Iowa.
Una central cerrada desde agosto de 2020
Duane Arnold es la única central nuclear de Iowa y está situada en Palo, cerca de Cedar Rapids. Comenzó a operar comercialmente en la década de los setenta y acumulaba más de 45 años de funcionamiento cuando dejó definitivamente de producir electricidad el 10 de agosto de 2020.
Su cierre ya estaba previsto para octubre de aquel año, pero se adelantó después de que una violenta tormenta de viento conocida en Estados Unidos como derecho provocara la pérdida del suministro eléctrico exterior y daños en diferentes instalaciones de la planta, incluidas las torres de refrigeración.
El reactor se detuvo automáticamente y los sistemas de seguridad funcionaron correctamente. Como faltaban apenas unas semanas para la fecha en la que estaba previsto clausurarlo, la compañía decidió no acometer las reparaciones necesarias para volver a ponerlo en marcha y procedió posteriormente a retirar todo el combustible del reactor.
La instalación entró así en proceso de desmantelamiento. Sin embargo, su licencia de explotación no había llegado a su límite: la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos había renovado en 2010 la autorización de Duane Arnold y esta tenía vigencia hasta el 21 de febrero de 2034.
Seis años después de aquella parada, Estados Unidos pretende ahora recorrer el camino inverso.
Regreso previsto para 2029
NextEra Energy calcula que Duane Arnold podrá volver a producir electricidad como muy tarde durante el primer trimestre de 2029, aunque la reapertura todavía necesita superar diferentes trámites y obtener las autorizaciones de la Comisión Reguladora Nuclear estadounidense.
El organismo regulador ya está trabajando específicamente sobre el posible regreso de la instalación a la actividad. El proceso implica revisar nuevamente equipos, componentes, planes de emergencia y condiciones de seguridad después de varios años en los que la central había estado encaminada hacia su desmantelamiento.
El Departamento de Energía calcula que la recuperación de la planta generará alrededor de 1.500 empleos durante los trabajos de construcción y rehabilitación y permitirá mantener posteriormente más de 450 puestos de trabajo durante su funcionamiento.
Una vez reactivada, sus 615 MW serían suficientes, según las estimaciones del Gobierno estadounidense, para abastecer el equivalente al consumo de cerca de medio millón de hogares.
La inteligencia artificial dispara la demanda eléctrica
El regreso de Duane Arnold está estrechamente relacionado con el fuerte aumento de las necesidades eléctricas de las grandes compañías tecnológicas.
Google y NextEra anunciaron su acuerdo en octubre de 2025. La tecnológica se comprometió a comprar durante 25 años buena parte de la electricidad de la planta y la compañía energética reconoció entonces que este contrato hace posible económicamente la inversión necesaria para recuperarla.
Google pretende utilizar esa producción para respaldar el crecimiento de sus instalaciones de computación en la nube e inteligencia artificial en Iowa, que necesitan enormes cantidades de electricidad de manera permanente.
El Departamento de Energía estadounidense también vincula expresamente el proyecto con las crecientes necesidades energéticas de las infraestructuras de cloud e inteligencia artificial.
El préstamo público supone ahora uno de los pasos decisivos para convertir en realidad la reapertura. NextEra calcula además que el proyecto puede generar más de 9.000 millones de dólares de impacto económico en Iowa durante los próximos 25 años.
Duane Arnold no es un caso aislado. Estados Unidos está impulsando también la recuperación de otros reactores nucleares clausurados ante el aumento previsto del consumo eléctrico. El objetivo, en el caso de Iowa, es especialmente singular: una central que dejó de producir electricidad en 2020 y comenzó su camino hacia el desmantelamiento podría estar nuevamente conectada a la red nueve años después.
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