El secretario general de UGT FICA, Mariano Hoya, ha pedido en Cáceres medidas para mejorar las condiciones laborales en el sector agroalimentario y ha situado en el centro de esa reivindicación la creación de un Convenio Estatal del Campo. Según el sindicato, ese acuerdo permitiría homogeneizar derechos, afrontar la falta de mano de obra y responder al problema del relevo generacional que afecta al campo.
Hoya intervino esta semana en las Jornadas Agro que UGT celebra en Cáceres. En su mensaje, subrayó la importancia de la mano de obra migrante para sostener el empleo en el sector y reclamó al Gobierno que impulse una negociación con la patronal para cerrar un convenio de ámbito estatal. También recordó el peso económico del agroalimentario, que el sindicato sitúa en el 7 % del empleo nacional, con alrededor de 1,3 millones de trabajadores, y en una capacidad exportadora de 80.000 millones de euros, equivalente al 9 % del Valor Añadido del País (VAP).
El dirigente sindical defendió además el papel del sector durante la pandemia y afirmó que siguió funcionando en los momentos de mayor confinamiento para garantizar el abastecimiento de alimentos. “Mientras gran parte de la población permanecía confinada, los trabajadores y las trabajadoras del sector agroalimentario siguieron desempeñando su labor cada día para garantizar el abastecimiento de alimentos”, señaló.
Salarios, igualdad y derechos laborales
La jornada incluyó la presentación de tres estudios. El segundo analiza el impacto del SMI en los convenios colectivos agroalimentarios. Hoya sostuvo que las sucesivas subidas del salario mínimo han mejorado los salarios de miles de trabajadores, aunque advirtió de que en algunos convenios las tablas han quedado prácticamente absorbidas por el salario mínimo. Por eso, pidió una negociación colectiva más ambiciosa que traslade las mejoras a todos los niveles profesionales y evite mecanismos de compensación y absorción.
El tercer estudio se centró en la incorporación de medidas sobre igualdad, violencia de género y derechos del colectivo LGTBI en la negociación colectiva del sector agrario. Según expuso el secretario general de UGT FICA, los avances logrados siguen siendo insuficientes y aún queda margen para consolidar entornos laborales más igualitarios y seguros. También defendió que los convenios sean herramientas eficaces para proteger a las mujeres víctimas de violencia de género y a los colectivos más vulnerables.
La PAC y la condicionalidad social
Hoya expresó además su preocupación por el debate abierto en Europa sobre la futura PAC. En este punto, defendió mantener la condicionalidad social, que vincula las ayudas europeas al cumplimiento de los derechos laborales por parte de las empresas beneficiarias. A su juicio, las corrientes políticas que plantean eliminar esa exigencia supondrían un retroceso en la protección de los trabajadores agrarios.
“Las ayudas públicas deben seguir condicionadas al respeto de los derechos laborales, la seguridad y la salud de los trabajadores”, insistió. En su intervención también puso en valor las políticas laborales y sociales desarrolladas en los últimos años, entre ellas la subida del Salario Mínimo Interprofesional y la revalorización de las pensiones.
UGT FICA confía en que estas jornadas sirvan para elaborar propuestas de mejora para el sector y reforzar una actividad que considera estratégica para la economía y la cohesión territorial de España.
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