Almaraz finaliza la recarga de la Unidad 1 a la espera de la concesión de la prórroga operativa hasta 2030

La central extremeña inicia su ciclo final bajo el calendario actual de cierre en 2027, mientras defiende su viabilidad técnica y económica ante el Ministerio para la Transición Ecológica

15 de mayo de 2026 a las 15:25h
Piscina del Reactor 1 de la Central Nuclear de Almaraz, en parada técnica en mayo pasado para su recarga. / LP
Piscina del Reactor 1 de la Central Nuclear de Almaraz, en parada técnica en mayo pasado para su recarga. / LP

La Central Nuclear de Almaraz ha completado con éxito la 31ª recarga de combustible de su Unidad 1, un hito que marca el inicio de su último ciclo de operación bajo el calendario de cierre establecido para 2027. Sin embargo, el futuro de la instalación pende de una decisión clave del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), al que la central ha solicitado formalmente una extensión de su licencia de explotación hasta el año 2030. Esta petición subraya la importancia estratégica de la planta en el panorama energético español y su impacto socioeconómico en la región de Extremadura.

La empresa Centrales Nucleares Almaraz-Trillo presentó su solicitud de prórroga el 30 de octubre de 2025, argumentando que la planta cumple rigurosamente con todos los estándares de seguridad y operativos. Según la central, la instalación "cumple con todos los requisitos de la Revisión Periódica de Seguridad aprobada por el Consejo de Seguridad (CSN) en el año 2020, y vigente hasta el año 2030". Este cumplimiento es un pilar fundamental en su defensa para continuar generando electricidad. Además, la dirección de Almaraz enfatiza que la planta se mantiene en óptimas condiciones técnicas gracias a una inversión constante.

Inversiones y seguridad operativa

Anualmente, se destinan aproximadamente 50 millones de euros a la mejora, actualización y modernización de los equipos de la central. Estas inversiones continuas aseguran que la Central Nuclear de Almaraz se encuentre en las mejores condiciones técnicas para seguir operando, incluso con una proyección de vida útil de hasta 80 años, lo que la llevaría hasta el año 2063. Para respaldar esta afirmación, se cita el ejemplo de la central de North Anna en Virginia, Estados Unidos, una instalación gemela a Almaraz, que ya cuenta con licencia para operar durante 80 años. En total, ocho reactores en Estados Unidos tienen autorización para funcionar por ocho décadas, y alrededor de ochenta reactores operan con licencias de hasta 60 años, con planes de solicitar extensiones similares. Este contexto internacional refuerza la viabilidad técnica de la propuesta de Almaraz.

La excelencia operativa de Almaraz fue revalidada en 2025, cuando la planta mantuvo su posición en la categoría más alta de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO). Este reconocimiento internacional es una clara muestra de su "desempeño ejemplar y sus excelentes estándares de funcionamiento", lo que consolida su reputación en el sector nuclear global.

Impacto económico y laboral de la recarga

La reciente 31ª recarga de la Unidad 1 no solo ha sido un proceso técnico complejo, sino también un motor económico significativo para la región. Durante los 12 días que duró la operación, se incorporaron 1.200 trabajadores adicionales a la plantilla habitual, la mayoría de ellos procedentes de Extremadura. Esto elevó el número total de profesionales en el emplazamiento a más de 2.000, alcanzando picos de hasta 2.200 trabajadores. En esta recarga participaron más de 70 empresas nacionales e internacionales, ejecutándose más de 13.000 trabajos y 15 modificaciones de mejora y actualización tecnológica. Estas intervenciones, que solo pueden realizarse con la unidad detenida, son cruciales para la modernización y eficiencia de la planta.

Entre las actividades más destacadas, se llevó a cabo la revisión general y el reacuñado completo del estátor del alternador principal. Esta intervención, de gran envergadura, "garantiza plenamente la seguridad y la fiabilidad de la instalación durante, al menos, 20 años más", lo que, según la central, demuestra una "clara apuesta, de las empresas eléctricas propietarias, por la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz". Además de su impacto directo durante las recargas, la planta es un "importante foco de desarrollo económico y social en su zona de influencia generando 4.000 empleos directos e indirectos" de manera constante.

El desafío de la viabilidad económica

A pesar de sus costes operativos muy competitivos, la viabilidad económica de la Central Nuclear de Almaraz se ve "seriamente comprometida por la inasumible carga impositiva", que representa más del 75 por ciento de sus costes variables. Esta elevada fiscalidad ha tenido consecuencias directas, como la parada de la Unidad 2 entre el 3 y el 17 de marzo de 2026. En aquella ocasión, la unidad no fue casada en el mercado eléctrico ni requerida por el Operador del Sistema. La planta advierte que la actual situación del mercado eléctrico, caracterizada por una baja demanda y una creciente generación renovable, junto con la alta presión fiscal, podría dejar a las centrales nucleares fuera del mercado.

El papel crucial de la energía nuclear en el contexto actual

El actual panorama internacional, marcado por conflictos como la guerra en Irán, ha puesto de manifiesto una vez más que "la continuidad de las centrales nucleares como la de Almaraz es imprescindible para garantizar la seguridad de suministro". La energía nuclear contribuye significativamente a la reducción de emisiones de CO2, ofrece precios asequibles y fortalece la autonomía e independencia energética tanto de España como de Europa. La generación nuclear asegura un precio de la energía eléctrica "estable y mucho más económico" que el de otras fuentes, como el gas, cuya alta volatilidad en costes y suministro impacta directamente en el incremento de los precios.

Además, informes posteriores al apagón del 28 de abril de 2025 han evidenciado que la Central de Almaraz, junto con el resto de las centrales nucleares españolas, desempeña un rol fundamental en la estabilidad del sistema eléctrico. Su contribución se manifiesta a través de la aportación de potencia síncrona y el control de tensión en la red. La Central Nuclear de Almaraz ha operado siempre con un "criterio técnico correcto de generación o absorción de potencia reactiva para el control de tensión de red", adaptándose a las necesidades del sistema y manteniéndose dentro de los márgenes técnicos y de seguridad de sus equipos, comunicados oportunamente al operador del sistema.

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Javier Fernández
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