La producción final de tomate para industria en Extremadura podría situarse en torno a un 10 % por debajo de los volúmenes contratados al inicio de la campaña por efecto de las altas temperaturas registradas en las últimas semanas, según la estimación realizada por Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura a partir de la información facilitada por las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH).
La campaña comenzó oficialmente este lunes, 27 de julio, con la apertura de todas las industrias transformadoras extremeñas y el inicio de la recolección en la región. La organización precisa que se trata de un cálculo elaborado con datos reales de campo aportados por las entidades productoras y recuerda que todavía es pronto para conocer con exactitud el alcance definitivo de las pérdidas.
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura señala que la superficie cultivada esta campaña alcanza casi 20.700 hectáreas y que, hasta finales de mayo, la evolución del cultivo era favorable. Sin embargo, añade que la llegada de sucesivos episodios de calor intenso alteró de forma significativa el desarrollo de las plantas y cambió el escenario previsto para la campaña.
Efectos del calor sobre el cultivo
Entre los factores que más están condicionando la producción, la organización destaca las temperaturas nocturnas elevadas. En numerosos episodios, explica, los termómetros no han bajado de los 26 grados durante la noche y han rozado incluso los 30, una situación que impide que la planta recupere su actividad fisiológica tras las horas de mayor calor.
Según el presidente del grupo de trabajo de Tomate para Industria de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, Juan Francisco Blanco, esta circunstancia afecta a procesos esenciales como la floración y el cuajado del fruto, además de acelerar la maduración, reducir el peso del tomate e incrementar la incidencia de la podredumbre apical.
Blanco vincula estos efectos con episodios cada vez más frecuentes asociados al cambio climático y que, a su juicio, comprometen tanto el rendimiento como la rentabilidad de las explotaciones.
Previsiones por tipos de tomate
Los datos recopilados por la organización apuntan a que el tomate temprano, cuya cosecha acaba de comenzar, presenta incidencias de distinta magnitud según la zona. En el tomate medio, cuya recolección arrancará a mediados de agosto, la reducción de la producción prevista se sitúa ya en torno al 15 %.
La situación es más preocupante en el tomate tardío, previsto para finales de agosto, donde las pérdidas podrían alcanzar el 25 %, según la estimación de la organización.
Blanco ha señalado además que los agricultores están dando ya parte de siniestro y que Agroseguro está realizando las peritaciones. “Esperamos que sean justas y aproximadas al daño ocasionado en las explotaciones de los productores de tomate extremeños”, afirmó.
Más costes y seguimiento de la campaña
Junto a la merma de producción, el sector afronta también un incremento de costes derivados de estos episodios climáticos.La producción final de tomate para industria en Extremadura podría situarse en torno a un 10 % por debajo de los volúmenes contratados al inicio de la campaña
La organización subraya la profesionalización de las cooperativas agrarias y de las industrias transformadoras, que dice estar permitiendo afrontar la campaña “con las máximas garantías posibles” pese a las dificultades meteorológicas. Aun así, advierte de que la evolución de las próximas semanas será decisiva para conocer el resultado definitivo de la campaña.
Si las condiciones climáticas se estabilizan y las temperaturas permiten un desarrollo normal del cultivo, parte del potencial productivo todavía podría recuperarse, por lo que Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura asegura que mantendrá un seguimiento permanente de la cosecha a medida que avance la recolección.
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