La Feria Internacional Ganadera de Zafra termina con un balance favorable de sus organizadores y varios retos sobre la mesa para las próximas ediciones. Las subastas han sumado 158.140 euros, mientras que la elevada ocupación de las naves ha llevado a algunas asociaciones a solicitar más espacio. Con esa actividad como punto de partida, la Entidad Ferial quiere avanzar en una transformación que permita conocer mejor el negocio que genera el certamen y orientar su crecimiento.
El alcalde de Zafra y presidente de la Entidad Ferial, Juan Carlos Fernández, y el comisario de Ferias, Santiago Malpica, han presentado este martes, 6 de octubre, el balance de una edición que ha reunido unas 2.000 cabezas de ganado y más de 330 expositores comerciales. Ambos han valorado positivamente el desarrollo de la cita, en la que, según Malpica, se han cumplido las expectativas, especialmente por la presencia de profesionales.
Fernández ha señalado que los ganaderos y profesionales le han trasladado buenas perspectivas durante estos días. Aunque la meteorología ha podido restar público en determinados momentos, ha asegurado que la actividad comercial y profesional se ha desarrollado con normalidad.
Las subastas y la demanda de espacio
La subasta de vacuno ha alcanzado los 118.680 euros y la de ovino merino, los 39.460 euros. Entre ambas suman los 158.140 euros destacados por el comisario, una cifra que corresponde a estas operaciones y no al conjunto del volumen de negocio de la feria.
Malpica también ha puesto el acento en la ocupación de las instalaciones ganaderas. Algunas asociaciones han planteado ampliar determinados espacios para futuras ediciones, una demanda que se incorpora a los asuntos que deberá abordar la organización.
Entre las novedades de este año figuran la incorporación de la Churra del Algarve, procedente de Portugal, y la presencia del asno andaluz, una raza en peligro de extinción. El programa ha combinado concursos, jornadas técnicas, subastas y degustaciones con actividades divulgativas, entre ellas propuestas para acercar a los escolares al cerdo ibérico, su crianza en la dehesa y sus productos.
La maquinaria agrícola y las nuevas tecnologías también han tenido presencia, con sistemas para el tratamiento de viñedos y olivares y aplicaciones de drones.
Un estudio para decidir el futuro de la FIG
Más allá del balance de esta edición, el alcalde ha situado la modernización entre las prioridades de la feria. Fernández ha recordado que existen proyectos de inversión previstos con fondos europeos y de distintas administraciones, cuya ejecución se desarrollará de forma progresiva y con colaboración institucional.
Uno de los pasos que plantea es elaborar un estudio estratégico que examine las fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades de la FIG, además de comparar su situación con la de otros certámenes nacionales e internacionales.
En ese proceso se contempla crear la figura de un director general de la feria y encargar a una institución especializada un análisis que cuantifique el negocio generado tanto dentro como fuera del recinto. La intención es contar también con consultores, asociaciones ganaderas, expositores y los demás integrantes de la Entidad Ferial.
La dimensión internacional ha tenido este año participación francesa, con representantes de la Feria de Aquitania y una misión inversa que ha permitido establecer contactos con explotaciones. Según Malpica, el trabajo iniciado continuará durante los próximos meses.
Esta edición ha conmemorado, además, los 60 años de la primera Feria Regional del Campo Extremeño. Fernández ha agradecido la labor de trabajadores municipales, asociaciones, administraciones y servicios de emergencia y seguridad, y ha señalado que las jornadas han transcurrido sin incidentes reseñables.
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