La movilización del campo convocada este miércoles en Madrid ha quedado aplazada por el accidente ferroviario ocurrido en Urda, en la provincia de Toledo. Asaja, COAG y Unión de Uniones han suspendido la tractorada y han transformado la manifestación en una concentración de solidaridad con las víctimas, durante la que se han guardado cinco minutos de silencio.
El siniestro entre un tren de Renfe y otro de Iryo ha causado al menos una treintena de fallecidos y decenas de heridos, según la información recogida por Europa Press. Ante la gravedad de lo sucedido, las organizaciones agrarias han decidido dejar para más adelante sus acciones reivindicativas y han trasladado sus condolencias a las familias.
Miles de agricultores y ganaderos y cientos de tractores estaban convocados para reclamar medidas que permitan afrontar el aumento de los costes de producción y la falta de rentabilidad de las explotaciones. Los vehículos habían comenzado a desplazarse desde primera hora en cinco columnas procedentes de Torrejón de la Calzada, Guadalajara, El Espinar, Buitrago del Lozoya y Arganda del Rey.
Una protesta aplazada, sin nueva fecha
Los convocantes han insistido en que la decisión supone un aplazamiento de la movilización. El secretario general de COAG, Andrés Góngora, ha señalado que la prioridad de la jornada era acompañar a las víctimas, aunque ha advertido de que los problemas del sector continúan y de que las protestas tendrán continuidad, posiblemente en Madrid y Bruselas.
El presidente de Asaja, Pedro Barato, ha destacado la solidaridad del campo y ha explicado que el Ayuntamiento de Madrid les había pedido que despejaran las vías, especialmente en el entorno de Atocha, ante las consecuencias del accidente.
Por su parte, el coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés, ha expresado su pesar por lo ocurrido y ha defendido que las organizaciones mantendrán sus demandas. Entre ellas, ha destacado la creación de un gasóleo profesional y la necesidad de corregir las diferencias entre las condiciones de producción exigidas al campo europeo y las de los productos importados.
Combustible, PAC y precios en origen
La convocatoria, a la que también se había sumado Cooperativas Agroalimentarias de España, agrupaba cinco grandes reclamaciones: medidas frente al encarecimiento de los medios de producción, una Política Agraria Común con presupuesto suficiente, precios que cubran los costes, reciprocidad en los acuerdos comerciales y una reducción de la carga burocrática.
En materia de combustible, las organizaciones piden un gasóleo profesional agrario con una fiscalidad reducida y estable, cuyas bonificaciones se apliquen directamente al repostar. Mientras llega esa solución, reclaman ayudas extraordinarias para afrontar los sobrecostes que soportan las explotaciones.
También rechazan recortes en la futura PAC y exigen el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria para evitar que el incremento de los gastos recaiga sobre agricultores y ganaderos sin reflejarse en los precios que reciben.
El rechazo al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur en sus condiciones actuales y al acuerdo con Marruecos completa, junto a la petición de menos trámites administrativos, las reivindicaciones que los convocantes retomarán en próximas acciones.
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