Hay fines de semana que no tienen historia que contar desde el cronómetro. El Rallye Reino de León, disputado este pasado fin de semana, fue uno de ellos para Petra Carrasco García. La piloto extremeña —una de las voces del motor regional en el mapa nacional— y su hermano al mando de las notas llegaron a León con el coche preparado, el plan trazado y la ilusión intacta. Solo el tramo urbano del viernes por la noche daría lugar a que las cifras hablasen.
Y hablaron bien. Los tiempos de Petra en esa especial nocturna se alinearon con los del resto de participantes de su categoría. Nada hacía presagiar lo que vendría después: la mecánica dijo basta. Sin errores de pilotaje, sin un momento de exceso al intentar rascar décimas, sin el riesgo propio de quien pelea por escalar en la general. Solo la frialdad implacable de un fallo mecánico que lo dejó todo en suspenso.
El peor sabor de la competición
Para quienes no viven el mundo del rally desde dentro, puede parecer que un abandono es simplemente no terminar una prueba. Para quienes lo viven —y la dupla Petra-Rafa lo saben mejor que nadie—, es bastante más que eso. Son los kilómetros de desplazamiento, el esfuerzo económico que conlleva cada participación, las horas de preparación del coche, la logística del equipo... y la cruda conclusión de volver al remolque cuando la prueba aún está viva para los demás.

Quedarse fuera sin haber cometido un error es, posiblemente, la peor variante del abandono. Uno puede convivir con el riesgo asumido en el intento de ganar tiempo; convivir con la mala suerte mecánica cuando nada dependía de ti es una experiencia distinta, de esas que hacen el viaje de regreso a casa especialmente silencioso.
Las lamentaciones duran lo que tarda en descargarse el coche
Pero hay algo que define a las personas que se dedican al deporte de competición de verdad: la memoria corta para los golpes y la larga para los objetivos. En el caso de Petra Carrasco, las lamentaciones tienen fecha de caducidad. Acaban en el momento en el que el coche baja del remolque en casa. A partir de ahí, la mente ya no mira atrás.
La siguiente cita está marcada en el calendario: el Rally Terra de Galicia, puntuable para el Campeonato de España de Rallyes de Tierra, que se celebrará los días 4 y 5 de septiembre en la provincia de A Coruña. Una prueba que no admite distracciones: 350 kilómetros de recorrido total, 110 cronometrados, repartidos en 8 tramos y una etapa súper especial. El formato exige regularidad, cabeza fría y un coche que responda. Tres condiciones que Petra y su equipo trabajarán para tener a punto.
El equipo detrás de la piloto
Nada de esto sería posible sin el respaldo de quienes creen en el proyecto desde el principio. El pool de patrocinadores que acompaña a Petra Carrasco García en esta temporada reúne a Lubricantes Sash, la Diputación de Badajoz, la Fundación Jóvenes y Deporte de Extremadura, Audio Centro, Sala Gurú y Selections. A todos ellos se suma La Portada de Extremadura, que desde hace semanas ha formalizado su apoyo al proyecto deportivo de la piloto pacense como parte de su compromiso con el deporte del motor extremeño.
Extremadura tiene voz en la parrilla del rally nacional. Aunque este fin de semana no haya podido expresarse en tiempos, volverá a hacerlo en Galicia. El motor, al fin y al cabo, siempre da otra vuelta.
Añadir La Portada de Extremadura como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.