El Real Monasterio de Santa María de Guadalupe ha sido el escenario de la apertura de las III Jornadas Guadalupe en América, dedicadas en esta edición a Colima en su V Centenario. El encuentro, organizado por la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste y la Fundación Extremeña de la Cultura, reúne durante dos días a especialistas y representantes institucionales para estudiar los procesos históricos que configuraron la sociedad novohispana en el siglo XVI y los vínculos históricos, culturales y sociales entre Extremadura y la ciudad mexicana de Colima.
Una relación histórica entre Guadalupe y América
En la bienvenida, el guardián y custodio del monasterio, fray Vidal Rodríguez López, defendió el papel del cenobio como espacio de intercambio cultural y conocimiento. Lo describió como un “alambique de saberes destilados por la historia, que sigue produciendo cultura y constituye un espacio de espiritualidad cristiana, encuentro cordial, diálogo y conocimiento”. También subrayó la vocación americana de Guadalupe y la necesidad de mantener vivos los lazos que históricamente han unido este enclave extremeño con México.
La presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, María Félix Tena, centró su intervención en la importancia de estudiar las relaciones entre Europa y América desde una perspectiva de “convivencia, respeto y enriquecimiento mutuo”. Según dijo, la historia ofrece enseñanzas sobre la convivencia entre culturas y recordó que “la convivencia pacífica, la comunicación y la relación entre culturas nos han permitido avanzar y crecer como humanidad. En un mundo tan complejo como el actual, no debemos olvidar que el respeto a quienes son diferentes es fundamental para seguir progresando”.
Tena también puso en valor la figura del extremeño Francisco Lebrón de Quiñones y su contribución al estudio de las pautas de convivencia que empezaron a configurarse hace cinco siglos entre los europeos que llegaron a América y las poblaciones que ya habitaban aquellos territorios.
Colima, patrimonio e identidad compartida
El codirector de las jornadas, Sixto Sánchez Lauro, señaló que la celebración coincide con el Año Santo Guadalupense, una circunstancia que, a su juicio, aporta una “dimensión religiosa inseparable del vínculo que compartimos con América”. Añadió que el objetivo del encuentro es “conocer mejor nuestro pasado compartido, fortalecer los vínculos del presente y abrir nuevos caminos de colaboración y amistad entre Colima, Guadalupe y Extremadura”.
Por parte de la delegación mexicana, el director de Promoción y Turismo del Honorable Ayuntamiento de Colima, Roberto Moreno Béjar, recordó que la ciudad fue fundada por Gonzalo de Sandoval por orden de Hernán Cortés y destacó el proceso de intercambio cultural iniciado entonces. Afirmó que “desde entonces comenzó a configurarse un mestizaje que se refleja en la lengua, las costumbres, las tradiciones, la gastronomía y la religión”.
Moreno Béjar también subrayó la trascendencia de la presencia extremeña en la historia de Colima, especialmente a través de Francisco Lebrón de Quiñones, cuya intervención entre 1550 y 1553 estuvo vinculada a la trayectoria de un monasterio franciscano que sigue formando parte del patrimonio de la ciudad. “No podemos entender ningún aspecto de la vida de Colima sin tener en cuenta la confluencia de culturas que comenzó hace quinientos años y que sigue definiendo nuestra identidad actual”, afirmó. A la inauguración asistió también el alcalde de la Puebla y Villa de Guadalupe, José Miguel Martín Ramiro.
Las jornadas continuarán a lo largo de dos días con sesiones dedicadas a la historia de Colima y a los procesos que dieron forma a la sociedad novohispana, con la intención de reforzar el conocimiento del patrimonio compartido entre Extremadura y México y favorecer nuevas vías de diálogo y colaboración entre ambos territorios.
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