'Bacanal' convierte el Teatro Romano de Mérida en una gran celebración escénica del cuerpo, la libertad y el deseo

La nueva producción del Festival de Teatro Clásico cautiva al público con una propuesta inmersiva dirigida por Chevi Muraday y protagonizada por Juana Acosta, Toni Acosta y Carlos Hipólito

23 de julio de 2026 a las 08:38h
El Festival de Mérida vuelve a demostrar su capacidad para reinterpretar los grandes mitos clásicos desde una mirada contemporánea. / JERO MORALES
El Festival de Mérida vuelve a demostrar su capacidad para reinterpretar los grandes mitos clásicos desde una mirada contemporánea. / JERO MORALES

El Teatro Romano de Mérida se transformó este miércoles en un gran ritual contemporáneo con el estreno de Bacanal, una de las propuestas más rompedoras de la 72ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Teatro, danza, música y artes visuales se fundieron en un espectáculo inmersivo que convirtió al público en parte activa de una experiencia inspirada en el universo de Dionisio y Baco.

La producción, dirigida y coreografiada por Chevi Muraday, con dramaturgia y texto escritos junto a Juan Carlos Rubio, recibió una cálida acogida del público, que respondió a la invitación de asistir vestido de blanco para integrarse en la ceremonia escénica planteada por la compañía. Desde antes del inicio de la representación, los asistentes comenzaron a formar parte del espectáculo gracias a diferentes intervenciones que rompieron la barrera entre escenario y graderío.

Sobre las tablas, Juana Acosta, Toni Acosta y Carlos Hipólito encabezaron un reparto que brilló por su intensidad interpretativa, acompañados por Elisa Hipólito, Mapi Sagaseta, Cisco Lara, Julen Pazos, Georgina Flores, Tamar Vela, Inés Valderas, Javier Aguilera y un numeroso coro de jóvenes intérpretes, cuya presencia reforzó el carácter coral de la propuesta.

Un viaje del mito clásico a los conflictos del presente

Lejos de plantear una recreación histórica de las antiguas bacanales, el montaje utilizó el enfrentamiento simbólico entre Dionisio y Baco para reflexionar sobre cuestiones plenamente actuales, como la censura del deseo, el miedo al cuerpo, la pérdida de los rituales colectivos o la necesidad de recuperar espacios de libertad compartida.

A través de una cuidada combinación de palabra, movimiento y música, la obra invitó al espectador a cuestionarse hasta qué punto la sociedad contemporánea ha convertido el cuerpo en un territorio de restricciones, reivindicando la celebración, el encuentro y la diversidad como formas de resistencia frente a la represión.

La escenografía cambiante, la iluminación, la música original de Mariano Marín y las coreografías de Muraday contribuyeron a construir una experiencia visual y sensorial que fue evolucionando durante toda la representación.

Una propuesta que rompe con el teatro convencional

'Bacanal' confirmó desde su estreno por qué era considerada una de las grandes apuestas de esta edición del Festival de Mérida. El montaje apostó por un lenguaje escénico diferente, donde el espectador dejó de ser un mero observador para integrarse en una celebración colectiva que trascendió la representación teatral tradicional.

El estreno también supuso el esperado debut de Juana Acosta y Carlos Hipólito en el escenario del Teatro Romano, mientras que Toni Acosta volvió a demostrar su versatilidad en un montaje de gran exigencia física y emocional.

Con esta producción, el Festival de Mérida vuelve a demostrar su capacidad para reinterpretar los grandes mitos clásicos desde una mirada contemporánea, ofreciendo un espectáculo que combina belleza visual, reflexión y emoción y que podrá seguir viéndose en el Teatro Romano hasta el próximo 26 de julio.

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Rosa Cuadrado
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