La tramitación abierta por la Junta de Extremadura para otorgar la máxima protección a la Cruz de los Caídos de Cáceres volvió a enfrentar a los grupos de la coalición de gobierno, PP y Vox, con el PSOE y Unidas por Extremadura, que reclaman el archivo del expediente y la retirada del monumento en aplicación de la Ley de Memoria Democrática.
El asunto se debatió en la Comisión de Cultura, Turismo y Deportes de la Asamblea de Extremadura, donde compareció la directora general de Patrimonio Cultural y Patrimonial, Adela Rueda Márquez, a petición de Unidas por Extremadura. Fue la segunda vez que acudió a la Cámara en apenas tres semanas para hablar del mismo expediente.
La Junta insiste en que el expediente no prejuzga el resultado
Rueda defendió que el procedimiento es «extremadamente garantista» y recordó que la incoación no supone que la declaración vaya a aprobarse. También explicó que la Consejería sigue analizando el centenar de alegaciones recibidas y aludió a otros casos en los que, según dijo, la retirada de monumentos fue frenada por la Justicia tras procesos de resignificación.
La directora general añadió que existen fundamentos para estudiar si la cruz debe recibir el máximo nivel de protección patrimonial, objetivo del expediente. Como antecedente, recordó que en 1984 el monumento fue modificado con la retirada de leyendas de exaltación al bando franquista para extender el homenaje a todas las víctimas y que en 2010 fue catalogado como monumento incluido en el Plan General de Cáceres.
PSOE y Unidas rechazan la protección del monumento
Desde Unidas por Extremadura, David Araujo sostuvo que la incoación responde a una estrategia de la Junta para sortear la orden de retirada del Gobierno de España tras la inclusión de la cruz en el Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática. A su juicio, no existen elementos que justifiquen la declaración y afirmó que solo se impulsa ahora porque así lo exigen sus socios de Vox.
El diputado también cuestionó que la cruz pueda considerarse resignificada y defendió que cambiar una placa no altera la concepción del monumento. En la misma línea, el socialista Gonzalo Romero Barba habló de contradicción en Extremadura entre el impulso a lugares de memoria democrática y la voluntad de blindar la Cruz de los Caídos, que describió como un símbolo erigido para enaltecer al régimen franquista.
PP y Vox vinculan la continuidad a la coalición
Por parte de Vox, Ángel Pelayo Gordillo afirmó que uno de los compromisos de su partido en el acuerdo de gobierno es conservar la cruz como «elemento integrador» de quienes murieron en la guerra civil. Añadió que harán todo lo posible para que siga donde está y llegó a decir que, si fuera derribada, la volverían a levantar.
La diputada del PP Luisa Durán Pagador defendió la «coherencia, rigor técnico y absoluto respeto a todo el procedimiento» de la tramitación y sostuvo que la cruz es un símbolo del patrimonio de Cáceres reconocido por la ciudadanía. A su juicio, su conservación responde a la protección del patrimonio cultural de Extremadura y no a una imposición política, mientras acusó a PSOE y Unidas de querer derribar monumentos y enfrentar a los extremeños.
El debate llega después de que la Junta haya abierto el expediente para dotar al monumento de la máxima protección patrimonial, una decisión que ha reactivado el choque político en torno a la Cruz de los Caídos de la Plaza de América.
Añadir La Portada de Extremadura como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.