Tres robos de joyas pertenecientes a imágenes religiosas, conocidos en apenas unos días y registrados en localidades muy próximas del suroeste de la provincia de Badajoz, han provocado preocupación entre hermandades y vecinos. Valle de Santa Ana, Jerez de los Caballeros y Barcarrota han denunciado la desaparición de coronas, anillos, cadenas, medallas y otros objetos vinculados a imágenes de gran devoción popular.
La Guardia Civil investiga las tres sustracciones. La proximidad geográfica y temporal de los casos ha abierto la posibilidad de que puedan estar relacionados, aunque por el momento no existe confirmación policial de que respondan a una misma autoría o forma de actuación.
El último caso conocido es el de la Virgen de los Dolores de Valle de Santa Ana. El Ayuntamiento informó este sábado del robo de distintas joyas en la iglesia parroquial y pidió colaboración ciudadana para tratar de localizar los objetos sustraídos y esclarecer lo ocurrido.
Las primeras valoraciones sitúan en torno a 1.500 euros el valor económico de las cadenas y anillos desaparecidos, aunque tanto el consistorio como los vecinos han insistido en que el perjuicio excede ampliamente su precio material.
“En ellas hay historia de nuestro pueblo, promesas, agradecimientos y recuerdos de nuestros seres queridos”, señaló el Ayuntamiento, que las considera parte de la memoria colectiva de la localidad y pidió comunicar a la Policía Local o a la Guardia Civil cualquier movimiento extraño o información que pueda resultar útil.
Dos coronas y un manto valorados en 50.000 euros en Jerez
El robo de mayor valor conocido se produjo durante la madrugada del viernes en la iglesia de Santa Catalina de Jerez de los Caballeros, situada a unos seis kilómetros de Valle de Santa Ana.
Los autores accedieron al templo después de forzar una puerta lateral y varias verjas interiores. Una vez dentro llegaron hasta el camarín de Nuestra Señora del Rosario, perteneciente a la Cofradía de Santo Domingo de Guzmán.
Entre los objetos sustraídos figuran dos coronas de la Virgen, un manto y distintos adornos y piezas pertenecientes al Cristo que procesiona con la cofradía. La valoración económica inicial del conjunto ronda los 50.000 euros, a la que se añade su importancia histórica, artística y devocional.
El asalto se produjo alrededor de las cuatro de la madrugada. La activación del sistema de alarma habría provocado la huida de los ladrones antes de que pudieran continuar registrando las dependencias del templo.
Las imágenes afectadas participan en las procesiones del Domingo de Ramos y del Domingo de Resurrección de la Semana Santa de Jerez de los Caballeros, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. La investigación se encuentra en manos de la Policía Judicial de la Guardia Civil.
La patrona de Barcarrota, sin sus joyas antes de las fiestas
El primero de los casos denunciados corresponde a Nuestra Señora María Santísima del Soterraño, patrona de Barcarrota. La desaparición se descubrió cuando la hermandad comenzó a preparar la imagen para las fiestas patronales, que se celebran entre el 7 y el 12 de septiembre.
Al revisar el ajuar, sus responsables comprobaron que faltaban las joyas que habitualmente luce la Virgen. El párroco presentó la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil el pasado 31 de agosto, aunque se desconoce cuándo se produjo exactamente la sustracción.
Esta diferencia puede resultar relevante para la investigación: mientras en Jerez de los Caballeros se conoce la hora aproximada del asalto y existen señales de entrada forzada, en Barcarrota todavía debe determinarse en qué momento desaparecieron las piezas y cómo se accedió a ellas.
La proximidad entre Barcarrota y Jerez de los Caballeros —separadas por poco más de veinte kilómetros— llevó desde el principio a los investigadores a no descartar una posible relación. La aparición posterior del caso de Valle de Santa Ana ha elevado a tres el número de localidades afectadas en la misma zona.
Tres investigaciones y una conexión todavía por demostrar
Los tres casos tienen como elemento común la sustracción de objetos asociados a imágenes marianas y su elevado valor sentimental para los vecinos. Sin embargo, las circunstancias conocidas no son idénticas y todavía faltan datos esenciales para sostener que se trata de una serie organizada.
La Guardia Civil deberá comparar las fechas, los accesos utilizados, las piezas seleccionadas y la posible existencia de imágenes de cámaras de seguridad o testigos. También resultará determinante comprobar si los objetos pueden estar destinados a su venta como joyas completas o a su desmontaje y fundición, lo que dificultaría su identificación y recuperación.
Mientras avanza la investigación, ayuntamientos y hermandades han pedido extremar la vigilancia en iglesias y ermitas de la comarca. La sucesión de robos ha dejado un daño que no se limita al valor económico: las piezas desaparecidas proceden en muchos casos de donaciones, promesas y recuerdos familiares acumulados durante generaciones.
Añadir La Portada de Extremadura como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.